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FAQS

23/05/2017

Cumbre del G7

Los siete países más ricos podrían financiar ellos solos la mitad de los fondos necesarios para acabar con las cuatro hambrunas

Oxfam Intermón exige a los líderes del G7 que proporcionen fondos y soluciones claras para evitar más muertes. 

los líderes más poderosos del mundo deben actuar ahora y no quedarse de brazos cruzados para evitar que se produzca una catástrofe

Oxfam (Oxfam Intermón en España) ha urgido hoy a los líderes del G7 que se reúnen esta semana en Taormina (Sicilia) a destinar de forma inmediata 2.580 millones de euros para financiar aproximadamente el 50% del llamamiento urgente de las Naciones Unidas para combatir la hambruna que amenaza a Sudán del Sur, Yemen, Somalia y Nigeria y evitar que más personas mueran de inanición. Sin una respuesta inmediata y contundente, esta crisis estará fuera de control. Retrasar la respuesta solo supondrá más muertes.

 

La hambruna afecta ya a 100.000 personas de distintas zonas de Sudán del Sur y amenaza con extenderse a Yemen, Somalia y el noreste de Nigeria. Pero aún es posible evitar su propagación si los líderes del G7 actúan de forma inmediata proporcionando una inyección masiva de fondos, acompañada de medidas diplomáticas efectivas para poner fin a los prolongados conflictos que han provocado esta crisis alimentaria.

 

"Los fracasos a nivel político han generado estas crisis”, afirma  Winnie Byanyima, directora ejecutiva de Oxfam Internacional. “Por tanto, para resolverlas es necesario liderazgo político. Los líderes del G7 no pueden abandonar Taormina sin proporcionar financiación urgente y soluciones claras para abordar las causas subyacentes de estas crisis: los líderes más poderosos del mundo deben actuar ahora y no quedarse de brazos cruzados para evitar que se produzca una catástrofe".

 

"Nuestro mundo lleno de abundancia está viviendo cuatro hambrunas sin precedentes. Si los líderes del G7 viajaran a cualquiera de estos cuatro países, verían por sí mismos cómo la vida se está volviendo imposible para muchas personas: muchos están muriendo de forma dolorosa a consecuencia del hambre y las enfermedades".

 

Si cada Gobierno del G7 contribuyera de forma equitativa conforme al tamaño de su economía al llamamiento de las Naciones Unidas de 5.600 millones de euros para los cuatro países, Oxfam estima que se recaudarían casi la mitad de los fondos necesarios. Los llamamientos de las Naciones Unidas tan solo han recibido el 30% de los fondos solicitados para esos cuatro países.

 

Ninguno de los países del G7 ha proporcionado la financiación que le correspondía para los cuatro países.

 

Los compromisos del G7 en seguridad alimentaria y nutrición

 

En 2015, el G7 se comprometió a sacar del hambre y la desnutrición a 500 millones de personas. Sin embargo, a día de hoy, 30 millones de personas en cuatro países padecen hambre severa, de los cuales 10 millones se encuentran en situación de hambruna y precisan ayuda urgente. Se estima que el número de personas que sufren inseguridad alimentaria aguda ha aumentado cerca de un 40% en los últimos dos años. Los líderes del G7 deberían cumplir con los compromisos adquiridos en la lucha contra el hambre y la desnutrición y dar más importancia a la prevención de crisis y el desarrollo de la resiliencia de los pequeños agricultores.  

 

Conflicto y hambre

 

Además de proporcionar fondos para los llamamientos de las Naciones Unidas, los líderes del G7 deben presionar para que se acuerden ceses de hostilidades de forma inmediata y se inicien procesos de paz inclusivos, así como para promover el acceso seguro de las organizaciones humanitarias allí donde tienen dificultades para proporcionar ayuda a las personas que más lo necesitan. Los conflictos han obligado a millones de personas a abandonar sus hogares y comunidades, despojándolos de sus tierras, empleos, alimentos y mercados.

 

En el caso de Yemen, diversos países, incluidos miembros del G7, siguen proporcionando armas, munición, equipamiento militar, tecnología o apoyo logístico o financiero para acciones militares, contraviniendo así las normas de la guerra. En Sudán del Sur, tras tres años de conflicto, hay más de 3,5 millones de personas desplazadas, entre ellas dos millones de niños y niñas. También continúa activo el conflicto en Somalia donde Al Shabaab, así como otros actores, limitan el acceso a las poblaciones en situación de necesidad. El conflicto en Nigeria se ha extendido a los vecinos Níger, Chad y Camerún, obligando al 2,7 millones de personas a huir y dejando a 11 millones de personas en situación de emergencia.

 

El hambre y la hambruna son claros síntomas de otros problemas acuciantes como el cambio climático, la migración y la desigualdad, que también se han de abordar de forma conjunta para lograr progresos.

 

Cambio climático

 

El cambio climático no es una amenaza lejana, sino que está contribuyendo a alimentar el desastre humanitario de Somalia y otros países del Cuerno de África. El grave sufrimiento del que somos testigos constituye el llamamiento más enérgico posible para que los líderes del G7 adopten medidas contra el cambio climático.

 

Los miembros del G7 deben dejar claro su compromiso para poner en práctica el Acuerdo de París. Es fundamental que de esta cumbre no salgan más excusas, sino acciones claras y contundentes contra el cambio climático.

 

Migración

 

Cuando los líderes del G7 han decidido reunirse en un lugar tan simbólico como Sicilia, en la costa frente a la que miles de personas están muriendo en su intento de encontrar seguridad y protección, es reprobable que pretendan ignorar el sufrimiento de los refugiados y migrantes a las puertas de su lugar de reunión, así como el desafío que la migración y el desplazamiento forzado representan. Los países ricos deben mostrar compasión, abordar este desafío, ejercer un liderazgo global positivo y acordar medidas concretas para proteger los derechos y la dignidad de las personas migrantes.

 

Desigualdad

 

Cuando una de cada diez personas se acuesta con hambre cada noche, la hambruna es la forma más extrema de desigualdad y es, en sí misma, una consecuencia de la inestabilidad que la desigualdad contribuye a generar. Oxfam hace un llamamiento a los líderes del G7 a comprometerse a desarrollar un plan de acción exhaustivo para abordar la creciente desigualdad, en línea con el compromiso incluido en la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

 

- FIN -

 

Información de contacto para la cumbre del G7:

En Taormina: 

Mariateresa Alvino

mariateresa.alvino@oxfam.it | Tel. móv. +39 348 9803541| Skype: mariateresa.alvino | @ladia27

Attila Kulcsar

attila.kulcsar@oxfam.org | Tel. móv. +44 7471 142974 | Skype: LondonW1 | @attilalondon

Kai Tabacek

ktabacek1@oxfam.org.uk |Tel. móv. +44 (0)7584 265 077 | Skype: k.tabacek | @KaiTab

 

Notas para los editores:

 

Descargue el último informe de Oxfam sobre lo que los Gobiernos deben hacer para evitar la amenaza de hambruna a nivel global.

 

Oxfam estará presente la cumbre del G7 con portavoces disponibles para entrevistas sobre estas cuatro hambrunas, la desigualdad, el cambio climático y la migración en alemán, español, francés, inglés, italiano Chichewa/Nyanja y Tumbuka.

 

Durante la cumbre, Oxfam llevará a cabo varias puestas en escena relacionadas con las cuatro hambrunas, el cambio climático y la migración. La primera tendrá lugar la mañana del jueves, 25 de mayo, en el Centro de Congresos Internacional Giardini Naxos y girará en torno a las cuatro hambrunas. Para más detalles, póngase en contacto.

 

El llamamiento de las Naciones Unidas para las cuatro hambrunas era originalmente de 4.985 millones de euros: Posteriormente se revisó y amplió hasta los 5.600 millones de euros tras la actualización del plan de respuesta de Somalia a principios de este mes.

 

De acuerdo con FEWSNET, durante los últimos dos años el número de personas que sufre inseguridad alimentaria aguda ha aumentado un 40%.

 

Análisis de contribución de Oxfam

Oxfam ha realizado un análisis de la contribución de los miembros del G7 al llamamiento de las Naciones Unidas comparando datos del Servicio de Seguimiento Financiero de la ONU (FTS, por sus siglas en inglés) e información de los miembros del G7 relativa a sus rentas nacionales. Ninguno de los países del G7 ha proporcionado la financiación que les correspondería para los cuatro países que se enfrentan a la hambruna (cabe la posibilidad de que la página web del FTS no se haya actualizado con los compromisos más recientes).

 

De acuerdo con las cifras de las Naciones Unidas, a fecha de 18 de mayo de 2017 sólo se ha recaudado el 30% de los 5.600 millones de euros necesarios. Esto significa que, país por país, Nigeria sólo ha recibido el 21% de los fondos que precisa; Somalia, el 33%; Sudán del sur, el 42%; y Yemen, el 21%.

 

Los líderes del G7 deben comprometerse a proporcionar a cada país los fondos que les corresponderían, además de presionar a otros donantes para que hagan lo mismo para, así, evitar que más personas mueran de hambre. Solo sus contribuciones supondrían 438 millones de euros para Nigeria, 626 para Somalia, 681 para Sudán del Sur y 859 para Yemen.

 

El G7 también debe comprometerse a incrementar la ayuda para financiar soluciones a largo plazo dirigidas a desarrollar la resiliencia y mejorar la seguridad alimentaria y nutrición para, así, evitar que futuras crisis se conviertan en desastres.

 

Solo uno de los miembros del G7 (Reino Unido) ha proporcionado los fondos que le corresponden para Yemen; dos (Reino Unido y Canadá) para Sudán del Sur; dos (Reino Unido y Alemania) para Somalia; y otros dos (Canadá y Alemania) para Nigeria.

 

El compromiso del Congreso de los Estados Unidos de destinar 882 millones de euros a luchar contra la hambruna en los cuatro países se considera positivo. No obstante, esto se debe traducir de forma urgente en ayuda sobre el terreno para reducir el impacto de la hambruna.

 

Informe de Oxfam disponible para su visualización o descarga.

 

Cerca de 30 de millones de personas están experimentando niveles alarmantes de hambre en Nigeria, Sudán del Sur, Somalia y Yemen. De ellos, 10 millones se encuentran una situación de emergencia y hambruna (10 millones se encuentran en fase IPC4 e IPC5, y otros 20 millones en IPC3).

 

  • Sudán del Sur:  4,9 millones de personas padecen hambre (fases IPC3-5), entre ellas, 100.000 personas en situación de hambruna.
  • Yemen: 17 millones de personas padecen hambre (fases IPC3-4)
  • Somalia: Casi 3 millones de personas padecen hambre (fases IPC3-4).
  • Nigeria: Al menos 4,7 millones de personas padecen hambre en el noreste del país (fasces IPC3-5).

 

El cambio climático está contribuyendo a alimentar el desastre humanitario en África oriental, donde 13 millones de personas padecen hambre, y en Somalia, que se encuentra al borde de la hambruna.

 

Oxfam está respondiendo de forma directa y a través de organizaciones locales en los países afectados proporcionando ayuda alimentaria y otras formas de ayuda de emergencia, como dinero en efectivo para que las personas puedan comprar en los mercados locales. También está trabajando para garantizar que las personas tengan agua limpia para beber, cocinar, lavar y asearse, y combatir enfermedades que se transmiten por el agua como la diarrea y el cólera. También ayudamos a comunidades en situación de vulnerabilidad, haciendo especial hincapié en las mujeres, para mantenerlas a salvo y garantizar el acceso a ayuda dada la situación de inestabilidad.