Notas de prensa

Comité de Emergencia Español: un mes después de los terremotos en Venezuela la ayuda es más necesaria que nunca

Escrito por JÚLIA SERRAMITJANA CASANOVAS | Jul 22, 2026 11:21:17 AM

El Comité de Emergencia Español reitera el llamamiento para mantener la ayuda a las decenas de miles de personas afectadas por los terremotos que sacudieron Venezuela hace un mes. El desafío sigue siendo incalculable tras los seísmos que dejaron más de 5.069 muertos y más de 16.740 personas heridas, además de miles de familias afectadas y comunidades con daños severos. Los esfuerzos se centran ahora en que la población pueda retomar la vida cotidiana con seguridad: volver a entornos habitables, recuperar servicios básicos, reabrir espacios comunitarios y educativos y reducir la exposición a riesgos que amenazan la salud de miles de familias.

 

La situación es crítica ya que las necesidades humanitarias son enormes.

 

El trabajo de las 8 ONG del Comité de Emergencia Español que están respondiendo a esta emergencia, Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision, continúa y se centra en estos momentos en la atención a la población en situación más vulnerable, incluídos niños, y niñas, proporcionando alimentos, agua y asistencia económica, protección y refugio, atención médica y psicosocial, prevención de brotes epidémicos y apoyo educativo para la infancia, principalmente.

 

“Un mes después de los terremotos el reto al que se enfrentan las ONG internacionales especialistas en ayuda humanitaria del Comité de Emergencia es que las familias puedan volver a una rutina segura sin que la emergencia se transforme en una crisis sanitaria. Evitar enfermedades y acompañar la recuperación física y emocional es ahora determinante”, señala la directora del Comité de Emergencia Español, Sara Barbeira.

 

Llamamiento a mantener la solidaridad

 

El Comité de Emergencia Español, activado el 25 de junio, canaliza la solidaridad de la sociedad española para apoyar la respuesta de las organizaciones en coordinación con entidades locales y socios sobre el terreno, especialmente en las zonas más afectadas, con La Guaira entre los estados con mayor impacto, y con efectos directos e indirectos en varios territorios del país.

 

“Ahora empieza el trabajo más largo: evitar una crisis sanitaria, sostener la atención médica y ayudar a las familias a recuperar su vida. La solidaridad de ciudadanos y empresas españolas ha sido enorme, pero debe mantenerse para que el pueblo venezolano pueda poco a poco recuperar una cierta normalidad. También para sanar en la manera de lo posible el trauma social de la terrible pérdida de miles de personas”, agrega Sara Barbeira.

 

Retomar la vida cotidiana: una prioridad humanitaria

 

Un mes después de los terremotos, las necesidades evolucionan y se vuelve clave impulsar una recuperación temprana que permita unas condiciones de vida digna y reducir riesgos secundarios. Para ello una de las prioridades de las ONG es garantizar agua limpia, saneamiento e higiene para prevenir enfermedades asociadas a la falta de letrinas, la contaminación del agua y la gestión deficiente de residuos.

 

Las ONG que forman parte del Comité de Emergencia están centradas en apoyar soluciones de alojamiento temporal y mejoras en refugios, así como en reforzar la atención sanitaria y el acceso a medicamentos esenciales, priorizando la atención primaria. También la atención psicosocial, especialmente para niños, niñas y familias que han sufrido pérdidas, desplazamiento o exposición a situaciones traumáticas, es fundamental. La salud mental de las personas afectadas es una de las grandes prioridades en esta fase.

 

La protección de los grupos poblaciones más vulnerables es una de las claves de esta respuesta, protegiendo frente a violaciones de sus derechos y promoviendo entornos más seguros. El foco se mantiene en quienes corren mayor riesgo tras el desastre, especialmente las niñas, adolescentes y mujeres, que se encuentran más expuestas a la violencia, la explotación y la interrupción de sus servicios de salud.

 

La respuesta también incluye la puesta en marcha de Espacios Seguros para la Infancia para que los niños y niñas tengan un entorno seguro donde retomar rutinas que favorezcan su bienestar emocional, y de espacios temporales de aprendizaje para que puedan continuar con su educación y recuperar la normalidad.

La recuperación también requerirá ampliar la cobertura hacia comunidades receptoras y estados que están recibiendo población desplazada, donde las vulnerabilidades preexistentes y la presión sobre los servicios básicos podrían agravar las necesidades humanitarias.