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Rostros contra los paraísos fiscales

La desigualdad de oportunidades aumenta en todo el mundo mientras crecen las inversiones en paraísos fiscales. Los impuestos que no pagan las grandes empresas y fortunas suponen menos dinero para servicios públicos básicos como la sanidad, la educación y la protección social. Resulta inaceptable. 

La evasión y elusión de impuestos es un problema grave tanto en nuestro país como en los países en desarrollo. Buen ejemplo de ello son las historias de Josefina, Arsene y Tilvas. Desde Paraguay, Burkina Faso y Zambia denuncian cómo los sistemas fiscales injustos dejan a millones de personas sin oportunidades.

Josefina Ruiz 
"Debemos denunciar las irregularidades y pedir cuentas claras en el manejo de nuestros impuestos"

Josefina Ruiz vive en la comunidad de Primavera Real en Paraguay, donde desde hace un año no cuentan con transporte público. Forma parte del comité de productores Fe y Alegría, integrado por quince familias que cultivan a pequeña escala y apuestan por la agroecología. Para poder comercializar sus productos, tienen que pagar un impuesto mensual al municipio, el IVA (Impuesto al Valor Agregado) y un impuesto directo sobre sus ventas del 5%.

Cada mes se tienen que trasladar a unos setenta kilómetros de distancia a través de caminos de tierra en pésimo estado para ofrecer sus productos a los comerciantes de la zona. Josefina denuncia que la nula inversión en caminos en zonas rurales como la suya se debe a la falta de transparencia y la corrupción imperante en las instituciones públicas. Pero esta falta de inversión no sólo repercute en los caminos. “Si tuviéramos buenas escuelas en nuestra comunidad, niñas, niños y adolescentes no tendrían que trasladarse en busca de educación. Hoy en día, muchos de ellos no acuden a estudiar porque no tenemos una escuela en el área”, explica.

ArseneArsene
"Si las grandes empresas pagaran sus impuestos, podríamos mejorar la sanidad, las redes hidráulicas y la educación".

Arsene es agricultor en Burkina Faso. Vive con su esposa y sus dos hijos en la Región de las Cascadas, una de las más húmedas del país. A pesar de ser también una de las áreas mejor irrigadas, muchas familias no tienen suministro de agua potable.

Comprometido con su comunidad, denuncia que los servicios básicos son insuficientes, al igual que en otras muchas zonas del país. La infraestructura educativa, por ejemplo, está en manos de instituciones privadas lo que hace que el coste de la educación esté fuera del alcance de la mayoría de la población. Además, a cierta edad los jóvenes se ven obligados a emigrar a las grandes ciudades en busca de oportunidades y no pueden continuar con sus estudios.

En lo referente a la sanidad, no existe un sistema de sanidad pública y la mayoría de la población tiene que conformarse con el servicio de enfermería. Para los casos más graves, se derivan a Banfora, a 15 km, o a Bobo -Dioulasso, a unos 70 km. 

Como muchas otras personas, Arsene paga sin queja todos los impuestos: el IVA, en cada compra; los impuestos como empleado de una cooperativa cada fin de mes y los diversos impuestos anuales como el impuesto residencia o el impuesto de circulación. Sin embargo, el Estado no le provee de los servicios básicos que necesita.

Tilvas Ngosa
"Un país sano es un país productivo. Las grandes empresas deberían entender la importancia de pagar los impuestos que les corresponden"

Tilvas Ngosa es abogado y activista en Zambia. Trabaja con las comunidades y grupos de jóvenes en su país y forma parte de la red Activista. Se define a sí mismo como un joven más, en un país con más de un 60% de población joven. Una juventud directamente afectada por el desempleo, los inadecuados servicios de salud y el difícil acceso a la educación superior. Denuncia que Zambia es un país pobre, a pesar de que está considerado como uno de los diez grandes países productores de cobre. Cree que se debe a la escasa capacidad recaudatoria que los países africanos tienen sobre esta industria. 

Tilvas considera que existe una clara relación entre la evasión y elusión de impuestos de las grandes empresas y la falta de servicios básicos como sanidad y educación en su país. De hecho, su familia ha sufrido esta carencia en primera persona, ya que en 2012 su hermana fue diagnosticada de una enfermedad del corazón y tuvo que esperar un mes y medio para poder ser examinada por un especialista en el Hospital Universitario de Zambia, el mayor centro médico del país. Tras ello, les resultó muy difícil conseguir la medicación prescrita porque no contaban con ella en stock. “Obviamente nosotros no fuimos los primeros afectados. Y si esto pasó en el caso de la mayor instalación médica del país, por lógica tiene que ser peor en las zonas rurales”, afirma.

En abril de 2016, Tilvas ha participado en el Tax Tour, un recorrido por Europa junto a otros activistas de Argentina, Brasil, Malawi, Nigeria y Zambia para compartir experiencias y participar en eventos públicos, reuniones con políticos, conferencias y debates en universidades. El viaje formaba parte del proyecto “Tax Justice Together” financiado por la Unión Europea. Oxfam participaba junto con otras 23 organizaciones con el objetivo de exigir un sistema fiscal internacional más justo