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FAQS

Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

Miguel Ángel Muñoz viaja a Somalilandia

Las consecuencias de la sequía de 2016 que afectó a todo el Cuerno de África persisten, son evidentes. El cambio climático hace que las sequías sean cada vez más recurrentes y más graves. Las lluvias no llegan. La población, mayoritariamente pastoralista y nómada, perdió su ganado y con ello, sus medios de vida; se afronta a una situación extrema.

Miguel Ángel Muñoz, tras colaborar en la campaña Un Gran Reto, se adentró en Somalilandia para ver con sus propios ojos cómo la población supera la adversidad, se organiza, se prepara, y poder hacer de altavoz de esta situación. Hoy todavía 4,9 millones de personas necesitan ayuda humanitaria y 2,6 millones viven desplazadas en Somalia y Somalilandia.

"He aprendido tantas cosas, tan importantes, que pido que no se me olvide nunca."

Docoloha: la importancia de los camellos

Tras atravesar kilómetros y kilómetros de tierra yerma, llegamos a la comunidad de Docoloha, donde se han instalado porque hay un pozo de agua de la que pueden dar de beber a los animales que todavía les quedan. Sacan agua para sus camellos a diario, pero es agua salina, no apta para el consumo humano.

Desde Oxfam les proporcionamos agua potable con camiones cisterna, que gestionan desde la propia comunidad. Además, instalamos letrinas en el perímetro del pueblo y con la implicación del comité de agua, se transmiten buenas prácticas higiénicas, como el lavado de manos. De esta manera, se evita el contagio de enfermedades, que fácilmente pueden acabar en muerte.

"Te das cuenta que el tener agua potable todo el tiempo es un privilegio muy grande. Gracias a la labor que hace Oxfam Intermón, más de 375.000 personas tienen agua casi durante todo el año."

Eilmidgan: un rayito de esperanza gracias a la innovación y la implicación de la comunidad

En Eilmidgan hemos instalado una desalinizadora, que posibilita la potabilización del agua para el consumo humano. Funciona con paneles solares, lo que permite un gran ahorro en fuel y la canalización hasta la fuente de agua, donde a diario recogen agua sin necesidad de recorrer kilómetros bajo un sol abrasador.

Este sistema se complementa, además, con un pequeño canal de irrigación y hemos iniciado formaciones en agricultura. Ver algo de verde en la zona da esperanza.

De camino, en Garadag, participamos en un taller de reducción de riesgos: 17 hombres y 12 mujeres, representando diferentes sectores (autoridades del Gobierno, comerciantes, pastoralistas y agricultores, desplazados y ONG) discutían sobre los desafíos a los que se enfrentan y cómo llegar a compromisos para actuar, de manera conjunta y coordinada, ante las alertas de sequía y evitar así desastres mayores.

Visita al campo de desplazados de Karasharka

Más de 200 familias se instalaron en Karasharka huyendo de la sequía; está relativamente cerca del pueblo de Garadag y confiaban en un pequeño arroyo para rehacer sus vidas, que, ahora, también está seco. Llevan ya tres años en el campo de desplazados. Son familias que lo perdieron todo. En muchos casos eran grandes propietarios de ganado y ahora se ven en la más absoluta miseria. Sobreviven gracias a la ayuda humanitaria.

“Me he dado cuenta que el ser humano se adapta con una rapidez a lo bueno y a lo malo impresionante. Realmente es muy importante que se ayude, porque vivimos en una desigualdad que no es justa.”

Además de proporcionar agua en camiones cisterna, instalar letrinas, estaciones de lavado de mano y promocionar la higiene, para que puedan atravesar la crisis desde Oxfam también les entregamos dinero para que puedan comprar alimentos.

“Ojalá el haber hecho este viaje ayude a que haya más gente que se pueda concienciar sobre las dificultades de muchas personas en el mundo, y puedan aportar su granito de arena.”

El 50% de la población en Somalilandia necesita ayuda humanitaria.

#ProporcionemosAguaVital

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