En 2010 empezamos a analizar nuestra propia huella de carbono y a trabajar para reducir el impacto de nuestras actuaciones en el medioambiente. Fruto de esta preocupación, en 2019 nos declaramos en situación de emergencia climática.
Hemos unido fuerzas con toda la confederación Oxfam en distintos países y con otras organizaciones sociales para ser parte de la solución y no del problema. En septiembre de 2021, firmamos la carta por el clima junto a más de 300 organizaciones humanitarias para reducir significativamente nuestra huella de carbono.
En 2023, nos pusimos como objetivo principal reducir nuestras emisiones en al menos el 50% en 2030 (datos en comparación con los niveles de 2019) y avanzar hacia una organización Net Zero. En 2025, hemos renovado nuestra política, reiterando dicho objetivo y reforzando y ampliando el resto compromisos asociados.
Exigimos justicia climática y denunciamos las causas y a quienes son responsables de la emergencia climática. Y, a la vez, apoyamos a quienes sufren las consecuencias sin ser responsables de la crisis para que sean más resilientes y defiendan y protejan los recursos naturales de su entorno.
Actuamos frente a la emergencia climática:
Imaginamos un mundo en el que empresas, gobiernos e instituciones se comprometen a luchar contra el cambio climático y apoyan a quienes ya están afectados y deben adaptarse.
Desde 2020 registramos nuestra Huella de Carbono en la Oficina Española de Cambio Climático, obteniendo los sellos Calculo en 2020, 2021 y 2022, que acreditan la medición y registro oficial de nuestras emisiones. En 2023 hemos avanzado un paso más con el sello Calculo + Reduzco, que certifica una reducción real y verificada de nuestras emisiones tras varios años de medición continua:
Oxfam Intermón es miembro de la confederación internacional Oxfam.