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FAQS

Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

Conflicto en la República Centroafricana

1 de cada 5 centroafricanos, casi un millón de personas, han huido de su hogar por el conflicto que estalló en diciembre de 2013. Más de la mitad de la población pasa hambre y precisa ayuda humanitaria.

Además, en pleno mes de agosto, el Gobierno ha decretado un brote de cólera que hasta ahora ha causado 16 muertos. Ya son más de 100 los casos detectados. El origen del brote es el río Ubangui, una fuente natural utilizada por las comunidades que habitan en la zona para lavarse, cocinar y beber, ya que no disponen de agua potable. Estamos empezando una respuesta de urgencia para evitar que el brote siga propagándose. Las acciones llegarán a casi 3.000 personas en Port de Sao y Isla de Singe, en las afueras de Bangui. 

Gracias a nuestro Fondo de Acción Humanitaria estamos cubriendo las necesidades básicas de agua y saneamiento de decenas de miles de personas, pero necesitamos tu ayuda para llegar a más. Haz un donativo ahora. 

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(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón

Jeanne Berat tiene 25 años y 5 hijos. Huyó de su pueblo, Daga, en la República Centroafricana, cuando un grupo armado lo destruyó y mató a su marido. Caminó por el bosque con uno de sus hijos en los hombros y otro en la espalda hasta que llegó a una ciudad fronteriza en Chad, donde una familia los acogió.

(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
Situación actual

La violencia sigue amenazando las vidas de los civiles. Desde mediados de junio los centroafricanos ven truncadas las esperanzas de que el nuevo gobierno elegido en marzo lleve soluciones durables a la crisis y puedan vivir con seguridad. Una de cada cinco personas se encuentra fuera de sus hogares.

Los últimos enfrentamientos violentos han provocado una nueva oleada de desplazamientos: entre 25.000 y 30.000 personas se han desplazado dentro del país y más de 6.000 han huido a Chad y Camerún.

La República Centroafricana ha sufrido crisis cíclicas desde su independencia y es uno de los países más pobres del mundo, a pesar de tener valiosos recursos minerales.


La mitad de sus 4,7 millones de habitantes se enfrenta al hambre
y la desnutrición y necesita ayuda humanitaria urgente.

Hay más de 450.000 personas que han tenido que dejar su casa por la violencia y viven como desplazados internos, y el mismo número ha buscado refugio en los países vecinos. Muchos huyeron tras iniciarse el conflicto a finales de 2013 y decenas de miles más en el rebrote de violencia de septiembre de 2015.

Mujeres y niñas sufren acoso y violaciones en sus desplazamientos y muchos civiles, sobre todo musulmanes, se ven confinados y privados de libertad de movimientos. La inseguridad en las rutas comerciales ha provocado un aumento de los precios de los alimentos. La comida escasea y muchas familias se ven obligadas a comer sólo una vez al día. El conflicto ha impedido que los agricultores puedan acceder a sus campos y, en consecuencia, las cosechas resultan insuficientes.  


Otras formas de hacer un donativo

Oxfam en el terreno

Desde Oxfam Intermón estamos proporcionando a las personas desplazadas acceso a agua potable mediante la rehabilitación de puntos de abastecimiento y el suministro mediante camiones cisterna en aquellas zonas en las que las personas han encontrado refugio asi como en dos hospitales.

Asimismo, hemos construido letrinas y duchas y proporcionado otros materiales para la higiene como cubos de basura y jabón, y trabajamos con la población mediante iniciativas de concienciación sobre temas sanitarios y enfermedades.

Colaboramos estrechamente con organizaciones locales para distribuir alimentos, dinero en efectivo y vales alimentarios entre las familias en situación de vulnerabilidad.

Hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que contribuya a proteger a la población civil y a ayudar a las personas afectadas por la crisis cubrir sus necesidades básicas, así como impulsar la reconciliación y mejorar de forma urgente la situación de seguridad de mujeres y niñas.

Galería de imágenes

Una veintena de personas han muerto en el primer brote de cólera que afecta a República Centroafricana desde el año 2011 y que tiene como origen el río Ubangui, que es la frontera natural entre República Centroafricana y la Republica Democrática del Congo. 

Las comunidades que habitan en la zona no tienen apenas acceso a agua potable, por lo que utilizan el agua del río para beber, cocinar y lavarse lo que incrementa las posibilidades de contraer enfermedades relacionadas con el agua como el cólera. 

Se han detectado más de cien casos. El cólera es fácilmente prevenible con buenas prácticas de higiene. Oxfam en República Centroafricana junto con las organizaciones locales APSUD e IRAD está empezando una respuesta de urgencia para evitar que la epidemia siga propagándose. Las acciones van a llegar a casi 3.000 personas en Port de Sao y Isla de Bongossoua, en las afueras de Bangui. 


(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
Port de Sao, en las afueras de Bangui, es una de las zonas afectadas por el brote de cólera. Oxfam está distribuyendo cubos de agua con solución de cloro para evitar que la epidemia siga propagándose. También se prepara para instalar infraestructura para proporcionar agua potable, letrinas y distribuir kits de higiene.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
Un equipo de Oxfam sale hacia la Isla de Signe, dónde se han detectado 10 casos de cólera. Sólo se accede a través de embarcaciones. El brote comenzó en Djoukou, en el distrito de Kemo, una zona de difícil acceso situada a unos 100 kilómetros río arriba de la capital, Bangui. Las comunidades en esta zona tienen poco o ningún acceso a agua potable y utilizan el río Ubangui como su principal fuente.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
Junior Ngbenzi, promotor de higiene de Oxfam explica a la comunidad cómo deben utilizar la solución de cloro para lavarse las manos. Algo tan sencillo puede salvar la vida de muchas personas.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
En la Isla de Bongossoua no hay agua potable y esto contribuye a que la epidemia se propague. Desinfectar las casas con solución de cloro dónde ha habido casos es otra medida de prevención inicial. La respuesta de Oxfam incluye la instalación de letrinas y la distribución de kits de higiene.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
La mandioca seca es, junto con la pesca, la principal actividad de las comunidades que viven en las laderas del río Ubangui. El hecho de que personas afectadas por la enfermedad viajaran en embarcaciones sobrecargadas ha favorecido la expansión de la bacteria río abajo.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
Martial Aouekolle vive en la Isla de Singe y ha estado enfermo de cólera. Ya recuperado, muestra la red con la que pesca en el rio Ubangui y que le permite sustentar a su mujer y a sus cinco hijos. Hasta ahora, él y su familia bebían agua del río.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
Las buenas prácticas de higiene son fundamentales. Los niños y niñas pequeños, especialmente los menores de cinco años, son particularmente vulnerables a esta enfermedad. Los sensibilizadores muestran cómo deben lavarse correctamente las manos con la solución de cloro.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
La movilización comunitaria es clave para prevenir la propagación de la enfermedad ya que la mayoría de los pueblos afectados no tienen acceso a electricidad o red telefónica.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón
El río Ubangui, que sirve como frontera natural entre República Centroafricana y República Democrática del Congo, ha sido el foco de la enferemdad. Los equipos de Oxfam salen en piragua de la Isla de Bongossoua, dónde han distribuido material de prevención en su primera fase de respuesta a la epidemia.
(c) Júlia Serramitjana / Oxfam Intermón