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FAQS

Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

Día Mundial del Agua

En los últimos veinte años, 2.300 millones de personas han conseguido acceder a agua potable. Sin embargo, todavía hay 748 millones que siguen sin disponer de ella, esto es 1 de cada 10 habitantes del mundo. En Oxfam Intermón trabajamos para que las personas más vulnerables tengan derecho a agua para beber, cuidar de su higiene personal y doméstica. Y lo hacemos especialmente en situaciones críticas como catástrofes naturales, conflictos o epidemias, cuando es imprescindible cuidar de la salud y la subsistencia de las personas más vulnerables.

Agua para beber
Agua para la salud
Agua para trabajar
Construimos o rehabilitamos pozos y sistemas de distribución de agua para que las personas puedan beber, cocinar y cuidar su higiene personal y doméstica. En casos de emergencia el agua es esencial para la supervivencia y la dignidad humana.
Promovemos el consumo de agua potable, los hábitos de higiene como lavarse las manos con jabón y el uso de letrinas. De este modo se reducen enfermedades como la diarrea, se previenen epidemias y se reduce la malnutrición infantil.
Construimos pozos, canales de riego y abrevaderos para la agricultura y para dar de beber al ganado de las personas más vulnerables. Así obtienen los recursos suficientes para cubrir sus necesidades de un modo sostenible y digno.

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En crisis humanitarias y otras situaciones de vulnerabilidad, tener agua potable es esencial para mantener la salud y la dignidad. Facilitamos agua potable a personas que han tenido que huir de sus hogares o lo han perdido todo, y colaboramos con las comunidades locales para que puedan prevenir situaciones negativas en el futuro.

Una niña recoge agua en el campo de refugiados sirios de Zaatari, en Jordania, donde estamos construyendo sistemas de canalización. Hemos proporcionado ayuda a más de 1,5 millones de personas refugiadas por la crisis en Siria.
Un técnico de Oxfam recarga un tanque de agua en el campo de refugiados de Zaatari, donde suministramos 35 litros de agua diarios por persona. Este recurso es esencial para mantener la salud, la higiene y la dignidad de personas que han tenido que huir de sus casas.
Dos hombres rehabilitan un pozo de la comunidad de Gathara, en Mauritania. Construimos sistemas de riego y canales para el agua en una zona que a menudo se ve afectada por la sequía y el aumento del precio de los alimentos.
Un campesina recoge agua del canal que construimos para el riego del huerto de la comunidad de Seno, en Mauritania. Lo gestiona una cooperativa de mujeres campesinas que promueven el cultivo comunitario para asegurar la alimentación a largo plazo.
Un grupo de campesinos de la comunidad de Worka Gara, en Etiopía, reparan un tramo del sistema de distribución de agua. Apoyamos a las comunidades en la construcción de esta infraestructura y formamos a técnicos para su mantenimiento.
Habiba Hossen recoge agua en un punto de distribución rehabilitado de la comunidad de Kole, en Etiopía. Los pueblos organizan sus propios comités encargados de racionar el agua y mantener las fuentes limpias y en funcionamiento.
Maïmouna Souleymane Haddo vive en Dirbeye, en Chad. Lava las manos de dos de sus hijos antes de comer para eliminar gérmenes y evitar la transmisión de enfermedades. Nuestros proyectos de agua siempre se acompañan de formación en hábitos de higiene para la prevención.
Nuestros técnicos comprueban el estado de un depósito hinchable de agua en un campo de refugiados malienses en Burkina Faso. Con el reciente conflicto militar en Malí, unas 45.000 personas tuvieron que huir a países vecinos como Burkina Faso, Mauritania y Níger.
Instalamos tanques de agua clorada en Monrovia, Liberia, que fueron fundamentales para ofrecer tratamiento a los enfermos de ébola. Mantener las instalaciones médicas higienizadas fue esencial para evitar que se propagase la enfermedad.
Durante el brote de ébola en Liberia, trabajamos con 340 voluntarios de los barrios marginales de Monrovia que iban puerta a puerta explicando cómo prevenir la enfermedad. También repartimos 6.500 kits de higiene, que incluyen cubos con grifos que limpian el agua para evitar contagios.

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