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FAQS

Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

Crisis de refugiados

Estamos ante la mayor crisis de desplazamiento desde la II Guerra Mundial. Más de 65 millones de personas han abandonado sus hogares por las guerras, la pobreza y el cambio climático. Proporcionamos ayuda a las personas que se han visto obligadas a abandonar su hogar, tanto en Europa (SerbiaItalia, Macedonia y Grecia) como en otros países, como SiriaJordania, Líbano, Irak o Nigeria.

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(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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QUÉ PEDIMOS

Ya ha expirado el plazo de acogida establecido por la UE y Oxfam Intermón ha presentado ante la Comisión Europea una denuncia contra el Gobierno español por incumplir con su promesa de acogida de personas refugiadas. España solo ha acogido a 1.983 personas de las 17.337 comprometidas por la cuota obligatoria de la Unión Europea (UE). ¡Únete!

Apoya la denuncia al Gobierno

 

Además, pedimos a la Unión Europea y al Gobierno español que protejan los derechos de las personas obligadas a huir de sus países y que se comprometan a asegurar vías seguras y legales para las personas desplazadas que están llegando a Europa. 

¿Concretamente, qué le pedimos al gobierno para que responda a la crisis de refugiados?

  • Que cumpla con la cuota comprometida con la UE: acoger a 17.337 personas refugiadas antes de octubre de 2017.
  • Que aumente la cuota de reasentamiento (personas que ahora están refugiadas en Líbano y Jordania) y que lo haga de manera sistemática y periódica y no solo restringido a los refugiados sirios.
  • Que se sume a otros mecanismos que permitirían a los refugiados llegar de manera segura y legal: visados humanitarios, reunificación familiar, visados para estudiantes.
  • Que aumente la partida de Ayuda Humanitaria a €150M para dar asistencia y protección a las personas afectadas por los conflictos
  • Que no venda armas a países que puedan utilizarlos para violar derechos humanos, tal como estipula el Tratado de Comercio de Armas del que España es signatario.

Según las leyes internacionales, la Unión Europea tiene la obligación y la responsabilidad de proteger a las personas vulnerables que llegan a sus fronteras huyendo de las guerras, la pobreza y el cambio climático. Sin embargo, cada día vemos cómo sus derechos son vulnerados.

Además, Europa tiene capacidad para acoger a todas las personas que llegan a su territorio buscando refugio (el millón de refugiados y migrantes que llegaron en 2015 supone solo un 2% del total de la población europea). La otra cara de la moneda son países como Líbano, Pakistán o Jordania, que soportan el peso de miles o millones de refugiados, aunque apenas representan el 1,5% de la economía mundial.


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QUÉ HACEMOS

Salvar vidas es nuestra prioridad. Proporcionamos agua, refugio y ayuda de primera necesidad a miles de refugiados que se ven forzados a abandonar sus hogares, que huyen de conflictos como Siria, Sudán del Sur o la República Centroafricana, o empujados por la falta de oportunidades. Además, exigimos que se respeten los derechos humanos y que se actúe sobre las causas de su huida y pedimos medidas para crear vías seguras y legales para que las personas que buscan refugio no tengan que arriesgar sus vidas ni emprender peligrosos viajes.

NUESTRO TRABAJO


Galería de imágenes

En 2015, más de un millón de personas refugiadas y migrantes llegaron a las puertas de Europa procedentes de Siria, Afganistán, Irak, Eritrea, Pakistán o Nigeria. Como no existen vías seguras ni legales para entrar, arriesgan sus vidas y las de sus familias en busca de un futuro mejor, lejos de las guerras y la pobreza que les han obligado a huir. En esta galería, que transcurre en Serbia, se muestra los principales obstáculos que han tenido que vencer y los abusos de los que son víctimas.

(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
EL MAR. La travesía por el Egeo es la experiencia más traumática. Los refugiados tienen que ponerse en manos de traficantes de personas que les meten en botes hinchables y los tiran al mar sin capitán, quedando a expensas de las olas. En la foto se ve los rostros sonrientes (e inconscientes) de los hijos de Abdhamid antes de zarpar. Su bote se hundió a pocos metros de la costa griega, quedaron mojados pero a salvo. No todo el mundo puede contar lo mismo. En 2015 han fallecido 3,600 personas en el Mediterráneo.
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MAFIAS. En la frontera entre Serbia y Macedonia, decenas de taxistas aprovechan la oscuridad para engañar a los refugiados que llegan. Les dicen que no hay ningún sistema para cruzar el país rápidamente y les piden sumas astronómicas para realizar el trayecto. A pocos metros, un bus les lleva a la otra frontera por 22 euros y un tren por 15. Cansados, muertos de frío, sin información al alcance, muchos caen en su trampa.
(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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LA RUTA. Serbia es uno de los países por los que pasa la llamada 'ruta de los Balcanes'. Por aquí han llegado a pasar hasta 6.000 personas diarias, un 'pastel' demasiado apetecible para que nadie se aproveche. Desde las tiendas, a los hostales y propietarios de buses... Todos han subido los precios para sacar rédito. Esa es la norma desde que alcanzan la costa griega.
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INFORMACIÓN. Cuando la gente llega, lo que primero necesita es saber cómo cruzar el país de la forma más rápida y económica posible. Sin embargo, es muy difícil obtener información en una lengua que entiendan hasta que no llegan al centro de registro de Presëvo, a ocho kilómetros de la frontera. Eso les hace vulnerables a engaños y a estafas.
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FRÍO. El invierno en Serbia es especialmente duro, sobre todo de noche. Muchas familias no están preparadas porque no pueden cargar con ropa de abrigo. Llegados a esta parte de Europa, son las ONG alas que les proveen de mantas, anoracs, guantes y gorros para soportar el clima hostil.
(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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PESO. Sorprende las pocas pertenencias que llevan, sobre todo sabiendo que ahí está toda su vida. Una bolsa es lo máximo. El resto es un lujo y una carga que no se pueden permitir. Cuentan que salieron con más cosas, pero a medida que pasaban los días tuvieron que deshacerse de ellas. También hay gente que llega sin nada porque se lo han robado todo.
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NIÑOS. Casi el 25% de las personas que realizan este duro viaje son niños y niñas, según ACNUR. Los padres cargan a cuestas con los más pequeño. Muchos no llevan pañales porque cuestan dinero y además pesan, con todas las dificultades que ello conlleva. Medina, que viaja con sus hijos, contó: "Se cansan, lloran, se pelean, se han puesto enfermos. Es muy difícil tener paciencia".
(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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POLICÍA Los agentes serbios gritan Yala. Yala. Yala. Es la forma que tienen los árabes de pedir a alguien que se dé prisa. La mayoría tratan a los refugiados como si fueran ganado. Un ganado que tiene que cruzar el país rápido y preferiblemente sin dejar rastro. Varios informes de Amnistía Internacional y de Human Rights Watch denuncia maltrato por parte de la Policía en Serbia, Macedonia y Hungría.
(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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ESPERAS. La corriente de refugiados y migrantes que cruzan los Balcanes sufre cortocircuitos a menudo. Una huelga, un nuevo requisito, una frontera que se cierra. Todo ello provoca tapones que obligan a la gente a pasar varios días en un mismo sitio y a gastarse el poco dinero que llevan encima, a risgo incluso de quedarse sin recursos para llegar a su destino. La espera genera tensiones y se reportan peleas a diario.
(c) Pablo Tosco / Oxfam Intermón
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NOCHE. Las personas se ven obligadas a dormir en autobuses, trenes, campamentos improvisados para refugiados, parques, estaciones de bus, y muchas veces incluso en la calle. En muchos de estos lugares no hay ni puntos de agua, ni baños ni duchas ni papeleras.
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