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FAQS

Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

Sequía en el Cuerno de África

 La emergencia humanitaria en el Cuerno de África se prevé larga. Más de 9 millones de personas en la región todavía carecen de agua, comida y servicios sanitarios básicos. La combinación de distintos aspectos como la sequía, la peor de los últimos 60 años, el deterioro del ganado, el conflicto, las malas cosechas y el encarecimiento de los alimentos han llevado a la región a la peor crisis humanitaria del siglo XXI. Según Naciones Unidas, decenas de miles de personas  ya han fallecido –más de la mitad niños-  y cerca de 250.000 personas en Somalia están en riesgo de muerte si no continúa con la intervención humanitaria.

Es más, un año después de la declaración de la hambruna en Somalia, una cuarta parte de la población del país  sigue sobreviviendo gracias a la ayuda humanitaria y más de un millón de personas podrían volver a sumirse de nuevo en una crisis alimentaria en los próximos dos meses,

De acuerdo con las organizaciones locales a las que apoya Oxfam en Somalia, el conflicto y la escasez de lluvias de los últimos meses han afectado a la gente en un momento crucial en su intento de recuperarse de la hambruna del año pasado, de las malas cosechas, de la muerte del ganado y de la destrucción de los medios de subsistencia.

(c) Alun McDonald / Oxfam

Faadomo Hirsi y su nieto cargando garrafas de agua hasta su casa.

(c) Alun McDonald / Oxfam
Situación actual

El precio de los alimentos básicos, agua y combustible se ha disparado hasta situarse en niveles inalcanzables para muchas personas. Los precios de productos básicos están en niveles récord. En Somalia, el precio del sorgo es de hasta un 240 por ciento más respecto al año pasado. En el norte de Kenia, el precio de la leche ha llegado a aumentar hasta un 300 por ciento. Muchas personas en la región son pastores que dependen de la ganadería. En algunas partes de Kenia y Etiopía, entre el 60 y el 90 % de los rebaños han perecido. Sin ganado, no tienen ingresos y no pueden  comprar comida.

En Somalia, el epicentro de la crisis, hay 4 millones de afectados, de los cuales 3 están en el sur del país. Desde el 20 de julio  de este año, la ONU ha decretado el estado de hambruna en 6 regiones: áreas de extrema urgencia donde la población no tiene acceso a los alimentos ni otros bienes elementales.  En noviembre,  la organización internacional ha rebajado esta clasificación del nivel  5, de hambruna,  al nivel cuatro, de emergencia , en tres de estas zonas :Bay, Bakool y Baja Shabelle, gracias, en gran parte, a la asistencia humanitaria desarrollada. A pesar de ello, decenas de miles de personas siguen en una situación desesperada.

Según Naciones Unidas, el número de niños que necesitan tratamiento por grave malnutrición casi se ha duplicado en medio año. Entre enero y junio lo necesitaban 238.000 niños mientras que en segunda mitad del año la cifra ha ascendido a 450.000. La mortalidad entre niños de menos de 5 años es seis veces mayor que la registradas  en la franja subsahariana.

Además, la sequía se suma a décadas de conflicto y ausencia de gobierno. Desde octubre, varios Jefes de Estado de la comunidad internacional han apoyando públicamente la acción militar de Kenia en Somalia como manera de resolver la crisis. Sin embargo, este nuevo elemento está provocando un mayor sufrimiento a la población civil y reduciendo el acceso de las agencias humanitarias.

En este contexto, cada vez más optan por escapar a los Estados vecinos. Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, se calcula que unos 910.000 somalíes están registrados en los campos habilitados en los países vecinos. Las mujeres y los niños que huyen de Somalia caminan durante 3 ó 4 semanas a través del desierto, con muy poca comida y agua. Casi 600.000 se encuentran en los grandes campos de las fronteras con Kenia y Etiopía. Al campo de refugiados Dollo Ado en Etiopía cerca de 132.000 personas, de ellas 90.000 en este año. 

A estas cifras hay que sumar 1,5 millones de desplazados internos que permanecen en Somalia, que han  abandonado sus hogares en búsqueda de comida y refugio. Muchos de ellos han terminado en campamentos improvisados en los alrededores de Mogadiscio, desgarrada por el conflicto.

Las alertas están puestas también en Kenia, con más de 4,3  millones de personas afectadas en todo el país, donde se halla el mayor campo de refugiados del mundo, Dadaad, con cerca de 465.000. En Etiopía, la crisis afecta ya a cerca de 5  millones de personas.

Oxfam en el terreno

En Oxfam Intermón estamos trabajando con el objetivo de llegar a más 3,5 millones de personas con ayuda de emergencia así como evitar a largo plazo las amenazas a los medios de subsistencia y fomentar la resiliencia de las comunidades. 

Hasta el momento hemos llegado a más de 2.500.000 de afectados, 1,3 millones de los cuales en Somalia. En  el sur llevamos a cabo el mayor programa de salud pública del país, que proporciona agua potable a 250.000 somalíes desplazados en los campos en las afueras de Mogadiscio. Oxfam presta apoyo, además, al programa local de alimentación terapéutica para menores y madres, que cada semana alimenta a más de 3.000 niños y niñas con desnutrición severa y que reciben tratamiento durante dos meses para evitar que sufran una crisis nutricional.

En los últimos meses, también hemos enviado suministros a la capital para combatir los casos de cólera, que aumentan entre la población afectada por la sequía: depósitos y tuberías para establecer puntos de agua en toda la ciudad, 12.000 bidones y 35 toneladas de pastillas de jabón, claves para prevenir una crisis de salud pública, ya que las personas debilitadas por el hambre son las más vulnerables a las enfermedades.
Por la creciente inseguridad en la zona, ha  provocado que en algunas regiones, como en el  Bajo y Medio Juba, las labores humanitarias de Oxfam se han visto afectadas. La ayuda a más de 27.000 personas está suspendida en el sur de Somalia. Además, otras 58.000 personas se han visto gravemente afectadas por  retrasos en la entrega de semillas y herramientas.

Desde el 1 de julio, Oxfam en Kenia ha apoyado cerca de a  un millón de pastores nómadas y refugiados proveyéndoles de agua, saneamiento e higiene, así como distribución de alimentos y transferencias de dinero. Hemos proporcionando instalaciones WASH en los campos de refugiados de Dadaab a más de 85.000 personas.
En Etiopía, en Dollo Ado, la situación de los refugiados ha mejorado con la apertura del campo Hilaweyn. También estamos llevando a cabo programas de distribución de agua, promoción de salud pública y otros en la región somalí del país.

Llamamiento para recaudar fondos

Ante la gravedad de la crisis, Naciones Unidas ha incrementado su llamamiento a 2.400 millones de dólares. La comunidad internacional ha financiado hasta el momento  el 75% por ciento de esta cantidad, por lo que el déficit de financiación supera los 600  millones de dólares.

Desde Oxfam hacemos un llamamiento para recaudar fondos, con el objetivo de poder llegar a 3,5 millones de personas. Además, pedimos a la comunidad internacional y, en concreto al gobierno español, que contribuya con los fondos necesarios para cubrir la brecha de los más de 600 millones de dólares y evitar una catástrofe aún mayor en los próximos meses.

Además, es clave  que la comunidad internacional actúe para que cesen las hostilidades en Somalia y se inicie un proceso de paz que asegure la participación de todos los somalíes. Es necesario que las partes en conflicto garanticen el acceso humanitario a las víctimas inmediatamente para que la crisis no se deteriore más.

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