CONOCER MÁS

AVANCES CONTRA EL ACOSO, EL ABUSO Y LA EXPLOTACIÓN SEXUAL

En Oxfam luchamos desde hace años contra el acoso, los abusos y la explotación sexual.

CÓDIGO DE CONDUCTA

Desde 2009 contamos con un código de conducta que todos los equipos deben suscribir.

PROTOCOLOS

En 2012 creamos protocolos y mecanismos para detectar, denunciar y combatir esos comportamientos.

En esta página te contamos todos los avances que hemos implementado para que nuestra organización sea un entorno libre de conductas inadecuadas. Eugenia Rojas, responsable de los programas de salvaguarda de Oxfam Intermón, lo cuenta en este vídeo:

¿QUÉ ESTAMOS HACIENDO? NUESTRO PLAN DE ACCIÓN

El plan de acción contra el acoso, los abusos y la explotación sexual de Oxfam contiene diez medidas:

En marzo de 2018 creamos una comisión independiente presidida por la ex secretaria general adjunta de Naciones Unidas, Zainab Bangura, y la ex vicepresidenta del Banco Mundial, Katherine Serra, con plenos poderes para investigar y evaluar casos actuales y pasados, políticas y prácticas de la organización.

La Comisión está trabajando con investigaciones, visitas a los países en los que trabajamos, entrevistas a supervivientes, personas beneficiarias de los programas de Oxfam y miembros del equipo, y revisión de nuestras políticas y protocolos.

La Comisión ha creado un grupo de referencia de supervivientes encabezado por Megan Nobert, superviviente ella misma y fundadora de Report the Abuse.

La Comisión publicará un informe final con recomendaciones en junio de 2019

Nuestro compromiso es lograr una cooperación total con las autoridades relevantes para brindar justicia a las supervivientes de abusos y evitar nuevos casos. Esto implica contacto activo y máxima transparencia con las autoridades reguladoras y los gobiernos de los países en los que operamos.

En el caso de Haití, estamos cooperando con las autoridades haitianas, británicas y de los países de origen de los perpetradores, así como con el parlamento británico.

Oxfam ha mantenido reuniones con más de 20 donantes institucionales (la AECID en el caso de España) para conocer sus requisitos y asegurar que los procedimientos de protección se ajustan a ellos.

En definitiva, el trabajo realizado en esta dirección nos permite asegurar que nuestros programas y nuestras medidas de protección se ajustan tanto a las leyes y regulaciones de todos los países en los que operamos, como a los requerimientos de donantes y reguladores.

El compromiso es revisar los casos pasados e investigar si se gestionaron adecuadamente. De no ser así, se tomarán medidas correctoras. Garantizaremos que existan sistemas seguros para canalizar posibles denuncias y que estos sean conocidos por nuestro personal y por personal externo.

Un equipo externo a Oxfam ha revisado una muestra representativa de casos pasados y ha recomendado mejoras. Estas recomendaciones se han adoptado y serán uno de los pilares del nuevo Servicio Compartido de Protección y el sistema único de gestión de casos para toda la confederación Oxfam.

Hemos renovado los canales de denuncia creando líneas en cinco idiomas y promoviendo su uso entre el personal. En los 90 países hay una persona de referencia para la sensibilización y las denuncias.

Estamos actualizando nuestras guías de buenas prácticas y publicitando información sobre cómo denunciar temas de protección y salvaguardia.

Nos hemos comprometido a publicar los casos relacionados con acoso, abusos y explotación sexual de toda la confederación cada seis meses.

Hemos invertido más de dos millones de euros en la creación de la comisión independiente, en formación y concienciación, en la creación de nuevos puestos en materia de protección y salvaguardia y en otras actividades, con prioridad para los países de alto riesgo (estados fallidos, por ejemplo).

Hemos llevado a cabo una encuesta en la confederación sobre la cultura de Oxfam y sus conclusiones se han utilizado para fundamentar los cambios que estamos implementando en esa cultura de trabajo.

Se ha aprobado un Servicio Compartido de Protección y Salvaguardia que comenzará en julio de 2019 a prestar algunos servicios.

El nuevo Servicio Compartido de Protección y Salvaguardia está encargado de desarrollar y gestionar las nuevas políticas, formación, herramientas o mecanismos de denuncia. También el sistema único de gestión de los casos.

A todos los niveles, Oxfam ha estandarizado el uso de mecanismos de contratación seguros. Todo el personal debe firmar el código de conducta. Oxfam está utilizando la base de datos World Check para detectar posibles antecedentes de comportamientos ilícitos.
Hemos puesto en marcha nuevas políticas sobre protección de menores frente al abuso y la explotación sexual. Muy pronto se aprobarán así mismo nuevas políticas de protección y de protección digital para la juventud, así como para personas adultas vulnerables.
Ya hay más de un centenar de personas del equipo formadas para realizar investigaciones. En la formación, hemos invitado a personas de otras ONG internacionales y organizaciones socias.

Oxfam y el sector humanitario tienen que ser ejemplares en el impulso de un cambio cultural que proteja contra las desigualdades, la explotación y los abusos. Es un trabajo que estamos llevando a cabo dentro de Oxfam y en colaboración con otras organizaciones.

Hemos revisado y actualizado el Código de Conducta y alimentado la reflexión y el debate interno por medio de diversas iniciativas: debates de equipo, reuniones, seminarios en línea, charlas, etc. Las organizaciones con las que colaboramos en nuestros países de actuación deben cumplirlo también.

Los principios feministas son uno de los pilares de nuestro cambio de cultura laboral y nuestros procesos de planificación.

La colaboración con otras organizaciones de cooperación es imprescindible puesto que el problema trasciende los límites de cada una. Medidas como la creación de una base de datos común, un sistema anti-infractores o un pasaporte que acredite al personal del sector humanitario están ya sobre la mesa, con las limitaciones de la protección de datos como reto a superar. En este sentido, estamos trabajando junto a otras ONG en la Iniciativa Passport, un sistema de identificación del ámbito humanitario donde cualquier conducta ilícita quedará registrada.

Oxfam ha mantenido conversaciones con otras ONG y con diversas instancias a nivel mundial, desde Naciones Unidas hasta la Unión Europea, pasando por la Agencia Española de Cooperación AECID y otras agencias autonómicas de cooperación. En octubre de 2018 se celebró una Cumbre Internacional sobre esta cuestión en Londres y varias personas de Oxfam participaron.

Estamos apoyando a instituciones como el Banco Mundial, la OCDE o UN Mujeres en el diseño de programas, sistemas de evaluación y otras medidas de combate a conductas ilícitas.

En muchos países trabajamos a través de alianzas con organizaciones locales y es imprescindible que ellas también tengan los mismos estándares y garantías. Hemos hecho un estudio sobre la integridad de estas organizaciones, con el resultado de que el 90% de ellas ya tiene una política de tolerancia cero en temas de acoso, abuso y explotación sexual.

Además, estamos incrementando de forma sistemática el número y la calidad de nuestras alianzas con grupos de derechos de las mujeres.

Las organizaciones socias y aliadas también nos pueden enseñar a mejorar, especialmente las que trabajan para garantizar los derechos de las mujeres. En España la asociación feminista Tamaia nos está apoyando para las formaciones sobre género y machismo. Así mismo, hemos abierto espacios de reflexión con organizaciones socias feministas para escuchar su análisis.

Las personas que colaboran con Oxfam, la clientela de nuestras tiendas o la opinión pública en general. De todos y todas podemos aprender y estamos haciendo nuestros mejores esfuerzos para que la comunicación sea de doble sentido, respondiendo a todas sus consultas o dudas.

Los medios de comunicación y las redes sociales son otras dos vías que nos acercan a la ciudadanía. Desde febrero de 2018, los y las portavoces de la organización han respondido a cientos de entrevistas, y hemos tratado también de contestar a todos los mensajes que nos han llegado a través de Facebook, Twitter y otros.

Comunicamos nuestros avances en la materia a donantes y otros actores clave, y participamos en foros públicos y debates en todo el mundo para explicar los progresos realizados.

El trabajo por los derechos de las mujeres y la justicia de género es uno de los cuatro ejes de trabajo de Oxfam Intermón (desigualdad, acción humanitaria y alimentos y trabajo son los otros tres), y lo ocurrido no nos va a frenar sino todo lo contrario.

El compromiso de Oxfam es que el 15% de la financiación total de nuestros programas se use específicamente en programas de justicia de género.

Nuestro compromiso se plasma en campañas contra las normas sociales patriarcales que originan las violencias contra las mujeres, campañas por los derechos de las trabajadoras o programas de desarrollo que impulsen un cambio en las vidas de las mujeres que viven en la pobreza, así como apoyo a asociaciones que trabajan en ese sentido. La campaña Basta en América Latina es un claro ejemplo. De Uganda a Sri Lanka, pasando por España o Canadá, seguimos impulsando iniciativas por la justicia de género.

CONSULTA EL PLAN DE ACCIÓN COMPLETO