Foto: Oxfam Intermón
Ante la gravedad de los incendios forestales que afectan a distintas zonas de España, Oxfam Intermón reclama una respuesta ambiciosa y coordinada frente a la emergencia climática que se traduzca en políticas, financiación y recursos públicos suficientes para anticipar los riesgos, proteger a la población y garantizar una recuperación de los territorios afectados. En lo que va de 2026, los incendios forestales han afectado más de 170.0000 hectáreas en España, seis veces más que durante el mismo periodo del año anterior.
Oxfam Intermón traslada su solidaridad y apoyo a todas las personas afectadas por los incendios y reconoce el trabajo de los equipos de extinción y emergencias, las administraciones, las organizaciones locales y las redes ciudadanas que están protegiendo a la población y atendiendo a quienes han tenido que abandonar sus hogares.
La organización considera que la prioridad inmediata debe seguir siendo salvar vidas, proteger los territorios y los núcleos de población y garantizar una atención adecuada a las personas evacuadas. Al mismo tiempo, advierte de que la respuesta debe ser sostenida en el tiempo, diseñada en la prevención, adaptación y mitigación, no únicamente cuándo aparecen las llamas.
Ayudas accesibles y ágiles para las personas afectadas
El Consejo de Ministros ha declarado hoy los territorios damnificados zonas gravemente afectadas por una emergencia de protección civil, lo que permitirá activar beneficios fiscales y otras ayudas destinadas a paliar los daños sufridos por las personas, las viviendas, los negocios, las explotaciones y las administraciones afectadas. El Gobierno ha asegurado, además, que seguirá movilizando todos los recursos necesarios hasta la completa extinción de los incendios y ha advertido de que la nueva ola de calor prevista puede dificultar las labores de prevención y extinción.
Oxfam Intermón valora la puesta en marcha de estas medidas y pideque las ayudas sean suficientes, que su tramitación resulte rápida, sencilla y accesible y que se priorice a quienes disponen de menos recursos para afrontar las pérdidas y reconstruir sus vidas.
“Los incendios son una emergencia humana, social y territorial. Además de destruir ecosistemas, viviendas y medios de vida, pueden dejar a muchas familias y municipios en una situación de mayor vulnerabilidad. Necesitamos urgentemente pasar de repuestas reactivas a una política estable de prevención, adaptación y recuperación”, afirma Sofía del Valle, responsable de Justicia Climática de Oxfam Intermón.
Una emergencia que se repite cada año
La actual crisis se produce después de un 2025 especialmente grave. Durante ese año, los incendios afectaron a más de 354.700 hectáreas de superficie forestal en España, más de tres veces la media anual del decenio anterior. Fue el año con mayor superficie forestal quemada de la última década, pese a que el número total de siniestros se situó por debajo de la media.
Mientras las emisiones de las mayores empresas de combustibles fósiles del mundo siguen aumentando de forma significativa, también lo hacen la frecuencia y la gravedad de las olas de calor durante este siglo. El verano de 2025 fue el más cálido registrado en la España peninsular desde el inicio de la serie histórica de AEMET en 1961, con una temperatura media de 24,2 °C, 2,1 °C por encima del promedio del periodo 1991-2020. La temperatura media en España ha aumentado 1,75 °C desde 1961.
El cambio climático no determina por sí solo el origen de cada incendio, pero el aumento de las temperaturas, las olas de calor y las sequías crea condiciones más favorables para que el fuego se propague con mayor rapidez e intensidad y resulte más difícil de controlar.
“El cambio climático incrementa el riesgo, pero que una amenaza alcance dimensiones catastróficas depende también de cómo estén preparados los territorios. La prevención durante todo el año, una gestión sostenible del territorio y unos servicios públicos sólidos pueden reducir considerablemente los daños”, señala Del Valle.
Los incendios también amplían las desigualdades
Los incendios no afectan a todas las personas por igual. La capacidad para anticiparse, ponerse a salvo y recuperarse depende de factores como los ingresos, la vivienda, la edad, las condiciones laborales y los servicios y recursos disponibles en cada territorio. Los hogares con menos ingresos, las personas mayores, quienes trabajan al aire libre y las familias que dependen de la agricultura, la ganadería, los bosques o el turismo rural pueden encontrarse especialmente expuestos.
En el medio rural, la pérdida de explotaciones, empleos, infraestructuras y servicios puede acelerar la despoblación y reducir aún más la capacidad de los territorios para afrontar futuras emergencias.
“Las llamas pueden alcanzar a cualquiera, pero no todas las personas disponen de los mismos recursos para ponerse a salvo o reconstruir sus vidas. Una política climática justa debe proteger especialmente a quienes están más expuestos y tienen menos capacidad para recuperarse”, añade Del Valle.
Prevenir durante todo el año y reconstruir mejor
Oxfam Intermón reclama que la prevención de incendios se mantenga durante todo el año y no se limite a los meses de mayor riesgo. Además de reforzar los dispositivos de emergencia, es necesario invertir en la gestión sostenible del territorio, la protección de los ecosistemas, el acceso al agua, los servicios públicos y la capacidad técnica y financiera de los municipios.
Las ayudas y las inversiones públicas deben contribuir a reducir las vulnerabilidades previas, recuperar las infraestructuras y los servicios, sostener los medios de vida y preparar mejor los territorios frente a futuros fenómenos extremos. “No invertir en prevención no supone ahorrar. Supone trasladar una factura mucho mayor a las familias, los municipios y los servicios públicos cuando llega la emergencia. Las administraciones públicas necesitan prever presupuestos específicos y capacidades técnicas y humanas suficientes para garantizar la ejecución efectiva de las medidas frente a los incendios”, afirma Del Valle.
Oxfam Intermón considera fundamental alcanzar un amplio acuerdo político y social frente a la emergencia climática, como oportunidad para abordar de manera conjunta la crisis climática y la crisis social y contribuir a disminuir brechas de desigualdades en nuestro país. Este acuerdo debe concretarse en compromisos políticos, financiación, responsabilidades por parte de todos los gobiernos (locales, autonómicos y estatales) y mecanismos de seguimiento que permitan evaluar su cumplimiento.
Notas para edición:
Periodista - Departamento de Comunicación
Oxfam Intermón es miembro de la confederación internacional Oxfam.