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El nuevo estudio de Oxfam revela que los más ricos también están sacando tajada del sufrimiento ligado a la crisis climática, ya que se están lucrando enormemente de los astronómicos precios de los alimentos y de los desastres
El 0,1 % más rico del mundo (8 millones de personas) genera más emisiones de carbono que los 3.500 millones de personas más pobres del planeta juntas, según un nuevo análisis de Oxfam Intermón. Publicado antes de la cumbre climática de la ONU (COP31), que se celebra en Turquía, el informe muestra cómo los superricos están agravando la crisis climática con sus desmesuradas emisiones, mientras se protegen de sus consecuencias y, cada vez más, se benefician de la destrucción.
Una persona que pertenece al 0,1 % más rico ha contribuido casi 400 veces más a las actuales olas de calor extremas que una persona de la mitad más pobre de la humanidad. En conjunto, ese pequeño grupo genera más del triple de emisiones de carbono que toda la población del África subsahariana (1.300 millones de personas).
“Quienes menos han contribuido a provocar la crisis climática están perdiendo sus hogares, sus cosechas y sus vidas. Mientras tanto, los superricos pueden protegerse de sus impactos a la vez que se benefician de las consecuencias de sus emisiones y hacen negocio de la recuperación. En la crisis climática no estamos todas en el mismo barco”, afirma Sofía del Valle, responsable de Justicia Climática de Oxfam Intermón.
Oxfam Intermón ha combinado datos sobre la desigualdad en las emisiones de carbono con modelos avanzados de atribución climática y ha llegado a las siguientes conclusiones:
La aviación privada, al alcance solo de las personas más ricas, es uno de los ejemplos más claros de la enorme desigualdad en las emisiones de carbono. El nuevo análisis de Oxfam Intermón, basado en datos de seguimiento de aviones privados, revela que, en solo dos segundos, el conjunto de los aviones privados emite más carbono que una persona de la mitad más pobre de la humanidad en todo un año.
Aunque los superricos son responsables de una parte desproporcionada de las emisiones de carbono, la población que menos contamina sufre las peores consecuencias de inundaciones, incendios y hambrunas. Los superricos pueden protegerse con seguros privados y viviendas en lugares más seguros y frescos. Para muchas otras personas, las catástrofes climáticas suponen perder su hogar, sus cosechas, sus ahorros o sus medios de vida. Estas pérdidas las dejan aún más expuestas ante el siguiente desastre y agravan las desigualdades que ya las hacía mucho más vulnerables. De aquí a 2050, hasta 1.000 millones de personas (alrededor del 10 % de la población mundial) podrían verse desplazadas por la crisis climática, en la mayoría en el sur global.
En España los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, incendios e inundaciones, son cada vez más intensos y recurrentes. Justo cuando se cumplen dos años de la DANA que dejó un rastro devastador en más de cien municipios valencianos, Oxfam Intermón recuerda que tras su paso se evidenció el impacto desigual de la crisis climática: los hogares con menos recursos, las mujeres, las personas mayores y las comunidades migrantes fueron quienes más sufrieron sus consecuencias. Son también quienes cuentan con menos recursos y apoyo institucional y los que más tardan en recuperarse de este tipo de impactos en cualquier parte del mundo, también en España.
El informe de Oxfam Intermón también muestra que las catástrofes climáticas se han convertido en un negocio cada vez más lucrativo. Se prevé que el mercado mundial de la recuperación tras catástrofes pase de 70.000 millones a 92.000 millones de dólares anuales de aquí a 2029.
El nuevo índice “Destroy & Rebuild” (en español, “Destruir y Reconstruir”) de la organización identifica 217 empresas con actividad tanto en sectores que contribuyen a la crisis climática como en la preparación, recuperación y reconstrucción ante catástrofes.
BlackRock y Vanguard invierten en el 92 % de las empresas incluidas en el índice. Sus inversiones conjuntas superan el billón de dólares.
El informe también advierte de que las catástrofes climáticas se aprovechan cada vez más para impulsar políticas que agravan la desigualdad, como la privatización de la acción climática y de los servicios públicos, el acaparamiento de tierras, la desregulación y las ventajas fiscales para los más ricos. El resultado es un círculo vicioso de injusticia: las muertes por inundaciones son siete veces mayores en los países con mayor desigualdad.
“Los superricos están contaminando el planeta y el resto sufrimos las consecuencias”, afirma del Valle. “Se benefician de la contaminación y se benefician del desastre”.
Oxfam Intermón insta a los gobiernos reunidos en la COP31 a:
En España, ante las próximas elecciones generales, Oxfam Intermón reclama a todas las fuerzas políticas que incorporen la justicia climática a sus compromisos para la próxima legislatura. Entre sus propuestas, destacan:
Notas para la edición:
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Desde 1990, las emisiones de carbono del 1 % más rico han provocado una caída de la producción económica mundial de 2,9 billones de dólares. Para 2050, esta cifra ascenderá a 52,6 billones de dólares, lo que equivale a una pérdida del 0,5 % del PIB mundial acumulado durante ese periodo. El mayor impacto económico recaerá sobre los países menos responsables del cambio climático.
Según la Organización Internacional para las Migraciones, hasta 1.000 millones de personas podrían verse desplazadas por la crisis climática de aquí a 2050. La frecuencia y la intensidad de estos fenómenos están aumentando como consecuencia directa del cambio climático.
Periodista - Departamento de Comunicación
Oxfam Intermón es miembro de la confederación internacional Oxfam.