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Pide al Gobierno que incremente los fondos destinados a la ayuda humanitaria
22/10/2026

la financiación humanitaria para El Niño es gravemente insuficiente

El fenómeno meteorológico, que alcanza su máxima intensidad a partir de este mes, ya está teniendo un impacto catastrófico y podría ser el más intenso registrado hasta la fecha.

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Participantes en una escuela agrícola impulsada por Oxfam y organizaciones locales en la región de Kalumbu, Kenia. Foto: Colina Carey / Oxfam. 

La financiación mundial destinada a la preparación y la respuesta ante El Niño, que afectará amillones de personas es extremadamente insuficiente, advierte Oxfam Intermón.

 

Este fenómeno meteorológico ya está teniendo un impacto catastrófico en gran parte del mundo, con incendios forestales, pérdidas de cosechas y una creciente y grave inseguridad alimentaria e hídrica. Se prevé que El Niño alcance su máxima intensidad entre este mes y abril del próximo año. Los científicos advierten de que podría ser el más intenso jamás registrado.

 

La financiación mundial para la preparación y respuesta humanitaria ante El Niño asciende actualmente a 450 millones de dólares. El Fondo Central de Respuesta a Emergencias de la ONU ha asignado hasta 100 millones de dólares y, hasta la fecha, ha desembolsado 20 millones de dólares a seis países. El resto depende de los llamamientos de ayuda y, hasta ahora, han recibido compromisos de financiación por menos del 20%. A modo de comparación, el anterior fenómeno más intenso de El Niño, el de 2015-2016 (cuando se vieron afectadas más de 60 millones de personas), dio lugar a un llamamiento conjunto de 5.000 millones de dólares, de los cuales se recaudaron con éxito casi 2.000 millones.

 

En la Asamblea General de la ONU del mes pasado, el secretario general Antonio Guterres y países como Vanuatu, la India y Barbados advirtieron de la escalada de la crisis. Sin embargo, estas advertencias aún no se han traducido en una resolución específica de la ONU sobre El Niño, como ocurrió en episodios anteriores de este fenómeno, cuando un reconocimiento formal por parte de la ONU ayudó a impulsar la acción y la financiación internacionales.

 

“Este fenómeno de El Niño está afectando a un clima ya sobrecalentado por las desmesuradas emisiones de carbono de los países más ricos y contaminantes del mundo”, dice Marta Valdés García, directora humanitaria de Oxfam. “Está ocurriendo en el peor momento posible, lo que supone una carga adicional para un sistema humanitario debilitado que ya lucha por hacer frente a la enorme magnitud de las necesidades”.

 

“La financiación disponible es insignificante comparada con la magnitud de esta amenaza sin precedentes y los daños que puede causar. Los preparativos ya llegan tarde. Este fenómeno de El Niño será catastrófico para millones de personas que se enfrentan a cosechas perdidas, escasez de agua, inundaciones devastadoras y la pérdida de vidas humanas. Necesitamos actuar con urgencia ahora mismo”.

 

Muchos países de renta baja y media ya se encuentran en una situación precaria debido a la deuda, la pobreza, la debilidad de los servicios públicos y, en algunos casos, los conflictos. Mientras tanto, los recortes de un tercio en la ayuda internacional y la financiación climática durante los últimos tres años han debilitado gravemente el apoyo que reciben:

 

 

      • En el Este y Sur de África, 62 millones de personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria cada vez mayor debido a las inundaciones y la sequía, y varios países corren el riesgo de sufrir una hambruna, entre ellos Sudán, Sudán del Sur y Somalia. Los niveles de agua ya están descendiendo en casi el 80 % de los puntos de abastecimiento de agua en todo el Sahel, con una situación especialmente preocupante en Mauritania, Malí, Níger, Burkina Faso y Chad.

      • En toda Asia y el Pacífico, la falta de lluvias ya está afectando a millones de personas. En Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Vanuatu, Fiyi y Tonga hay sequía, escasez de agua, plantaciones resecas y un mayor riesgo de incendios forestales, mientras que en Sri Lanka las altas temperaturas y la falta de lluvias están provocando la peor sequía de la última década.

      • En toda América Latina se prevé que otros 16 millones de personas se vean afectadas por la inseguridad alimentaria en los próximos meses. En Guatemala, Honduras y El Salvador, una reciente evaluación de Oxfam Intermón reveló que más de 70.000 hogares agrícolas informaron de pérdidas en las cosechas de maíz, y que casi cuatro de cada cinco perdieron entre el 75 % y el 100 % de su cosecha.

      • En el suroeste de Asia y el norte de África, más de 8 millones de personas en Siria y Palestina sufren niveles agudos de inseguridad alimentaria, mientras que Argelia, Marruecos y Túnez están sufriendo sequías recurrentes, lo que ejerce una presión adicional sobre los recursos hídricos, la producción agrícola y los medios de vida.

     

    “Sudán del Sur se está acercando a un punto de inflexión crítico. Las precipitaciones entre junio y septiembre han estado muy por debajo de la media y se han registrado temperaturas superiores a la media en gran parte del país”, afirma Shabnam Baloch, directora nacional de Oxfam en Sudán del Sur. “Casi 8 millones de personas —más de la mitad de la población— se enfrentan a una inseguridad alimentaria aguda y casi 2 millones de ellas son niños afectados por la desnutrición aguda. El riesgo de hambruna persiste en algunas de las zonas más afectadas. El país ya se encuentra entre los focos de hambre más graves del mundo”.

     

    Para hacer frente a la situación en los próximos meses, Oxfam, al igual que otras organizaciones de la sociedad civil, ha estado rediseñando y reordenando las prioridades de sus programas humanitarios junto con organizaciones socias de múltiples países. Estas son algunas de las acciones llevadas a cabo por la ONG:

     

     

        • En Filipinas, ha colaborado con agencias de predicción meteorológica para la alerta temprana, instalando sistemas de almacenamiento de agua en comunidades donde se han producido descensos significativos en las precipitaciones y desarrollando la capacidad de preparación de las comunidades.

          • En Timor Oriental e Indonesia, presta apoyo a las comunidades vulnerables mediante iniciativas de conservación del agua y prácticas agrícolas adaptadas al clima;

            • En Kenia, colabora con organizaciones comunitarias, jóvenes socorristas y residentes de zonas con riesgo de inundaciones para cartografiar los riesgos locales y establecer centros de resiliencia. Además, se están planificando transferencias de efectivo, materiales para refugios de emergencia, kits de dignidad para mujeres y apoyo en materia de agua y saneamiento.

            • En Guatemala, El Salvador y Honduras, proporciona transferencias en efectivo, vales y ayuda alimentaria, refuerza los sistemas de alerta temprana y presta apoyo a los bancos comunitarios de semillas. Oxfam también está recopilando datos para fundamentar los análisis sobre seguridad alimentaria y la toma de decisiones en materia humanitaria.

           

          Se prevé que la crisis aumente aún más los costes de los alimentos, el combustible y los fertilizantes, que ya se están disparando debido al conflicto en Irán. Esto provocará nuevas interrupciones en las cadenas de suministro alimentario y aumentará la volatilidad en los mercados mundiales.

           

          “El Niño es un fenómeno multiplicador. Sabemos que siempre resulta más rentable actuar antes de que se produzca una crisis que intentar recomponer la situación después”, afirmó Valdés García. “Los gobiernos donantes ricos no pueden seguir mostrándose complacientes. La catástrofe azotará un país tras otro. No debemos llegar a lamentar que los peores efectos de esta crisis en curso no se hayan mitigado antes”.

           

          Oxfam insta a los gobiernos a que aumenten de inmediato la financiación humanitaria, que debe liberarse en función de previsiones fiables y planes acordados a nivel local, y a que condonen las deudas insostenibles que limitan la capacidad de respuesta de los países. Oxfam pide que se incrementen de forma masiva las inversiones actuales en adaptación, sistemas alimentarios resilientes, seguridad hídrica y respuestas lideradas a nivel local.

          Notas para la edición: 

           

          La financiación actual para la preparación y la respuesta ante El Niño procede de:

           

          El Fondo Central de Respuesta a Emergencias de las Naciones Unidas ha puesto a disposición 100 millones de dólares, de los cuales se han desembolsado 20 millones hasta la fecha. La financiación procede de los Estados miembros de las Naciones Unidas.

           

          La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han lanzado un nuevo llamamiento por valor de 202 millones de dólares destinado a cubrir 22 países de alto riesgo. Actualmente solo se ha financiado una quinta parte, con 40 millones de dólares.

           

          El PMA ha destinado más de 14 millones de dólares en ayuda inicial a seis países de alto riesgo.

           

          El Gobierno del Reino Unido ha puesto a disposición hasta 15 millones de libras esterlinas a través del Fondo para Crisis Humanitarias del Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Commonwealth y de Desarrollo.

           

          La Organización Internacional para las Migraciones ha lanzado un llamamiento de 110 millones de dólares para ayudar a hasta 5 millones de personas desplazadas y, en la actualidad, solo se ha financiado una quinta parte, con 20 millones de dólares.

           

          La COSUDE ha realizado una contribución destinada específicamente al Llamamiento Conjunto para la Acción Anticipatoria ante El Niño de la FAO y el PMA, por valor de 1,8 millones de francos suizos (1,9 millones de euros) para el periodo 2026-2028.

           

          A Oxfam se le han asignado 1,48 millones de euros para actividades de respuesta a El Niño en Centroamérica (1 millón de euros del departamento de ayuda humanitaria de la Unión Europea, ECHO, y 480.000 euros de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo, AECID).

          MARÍA JOSÉ AGEJAS

          Periodista - Departamento de Comunicación