Oxfam Intermón alerta de que las grandes fortunas en España consiguen reducir significativamente su tributación efectiva mientras y acaban pagando proporcionalmente menos que el resto
La organización considera necesario revisar el impuesto sobre el patrimonio y explorar mecanismos complementarios como la “tasa Zucman” del 3 % para los patrimonios más altos
El próximo lunes 25 de mayo, Oxfam Intermón reunirá a expertos, representantes políticos y miembros del Gobierno para debatir sobre cómo reforzar la fiscalidad de las grandes fortunas y avanzar hacia sistemas tributarios más progresivos y equitativos
El Impuesto sobre el Patrimonio en España pierde aproximadamente 8 de cada 10 euros de su recaudación potencial debido a los agujeros y mecanismos de erosión incluidos en su diseño. Antes de la puesta en marcha del Impuesto Temporal de Solidaridad de las Grandes Fortunas (ITSGF), esa cifra alcanzaba los 9 de cada 10 euros. Como resultado, el tipo efectivo medio pagado sobre el patrimonio declarado era en 2021 de apenas el 0,17 %, muy lejos de los tipos marginales máximos del 3,5 % previstos en la norma estatal. Entre los superricos, la tributación efectiva era aún menor: el top 0,1 % más rico apenas pagaba un 0,10 %.
Así lo señala el nuevo informe de Oxfam Intermón Un impuesto al patrimonio para el siglo XXI, que analiza cómo el actual diseño del impuesto limita gravemente su capacidad redistributiva y de reducción de desigualdad. El documento se publica en un momento de creciente debate internacional sobre la tributación de las grandes fortunas, mientras la riqueza continúa concentrándose a niveles históricos.
Actualmente, el 1 % más rico posee más riqueza que el 95 % restante de la población mundial. En España, las 200 principales fortunas acumulan una riqueza equivalente al 17,5 % del PIB y su patrimonio conjunto ha aumentado un 188 % en los últimos quince años.
“El impuesto sobre el patrimonio es una herramienta necesaria, pero con un diseño muy débil e insuficiente frente a unas grandes fortunas que estructuran su riqueza para esquivar el pago del impuesto. Está diseñado de tal forma que se va vaciando desde dentro mismo, como si fueran termitas. Y esto reduce su progresividad, su capacidad para recaudar de quién más tiene y para redistribuir la riqueza” señala Iñigo Macías, investigador de Oxfam Intermón y autor del informe.
Un impuesto con mucho potencial, pero que pierde progresividad entre los más ricos
España es uno de los pocos países del mundo que mantiene un impuesto específico sobre el patrimonio neto. Creado hace casi cincuenta años, durante la transición democrática, el impuesto buscaba reforzar la progresividad del sistema tributario y contribuir a redistribuir riqueza. Sin embargo, según el análisis de Oxfam Intermón, distintas debilidades en su diseño han ido vaciando progresivamente su capacidad recaudatoria y redistributiva.
El análisis de la organización muestra cómo aproximadamente el 42 % de la riqueza declarada queda fuera del impuesto, en su gran mayoría patrimonio concentrado en manos de los contribuyentes más ricos. De hecho, más de tres de cada cuatro euros (el 76 %) de todo el patrimonio exento se concentra entre el 10 % de los declarantes con mayor patrimonio.
El principal agujero identificado es la llamada exención sobre participaciones y acciones empresariales, conocida comúnmente como “exención de empresa familiar”. Este mecanismo representa el 85% de todo el patrimonio exento y supone una pérdida de recaudación potencial superior a los 6.700 millones de euros. Aunque nació para proteger pequeñas y medianas empresas familiares, el análisis sostiene que actualmente beneficia especialmente a grandes patrimonios con importantes participaciones empresariales. “Como resultado, esta mal llamada “exención de la empresa familiar” deja de ser una excepción y de cumplir su finalidad de proteger a las empresas familiares y la pequeña y mediana empresa, para convertirse en una norma y un agujero estructural que vacía de capacidad recaudatoria el IP” según Macías.
El informe también analiza el impacto recaudatorio y de equidad de la aplicación del límite conjunto de la cuota del IP y el IRPF, otro de los grandes mecanismos que erosionan del impuesto. Según el documento, las pérdidas potenciales de recaudación derivadas de este límite se sitúan en torno a los 2.100 millones de euros y benefician principalmente a los grandes patrimonios con mayor capacidad para reorganizar sus rentas y estructuras financieras. Hasta la entrada en vigor del impuesto temporal sobre las grandes fortunas, el dumping fiscal promovido por algunas Comunidades Autónomas, aplicando sustanciales bonificaciones de la cuota a pagar (de hasta el 100%), suponían otro importante agujero para la recaudación, especialmente beneficioso para las grandes fortunas.
Reformar el impuesto para recuperar equidad y capacidad recaudatoria
El documento se publica en un momento de fuerte debate a nivel global y en países sobre la fiscalidad de las grandes fortunas y la creciente evidencia sobre la falta de progresividad de los sistemas tributarios. Iniciativas impulsadas desde el G20, la propuesta de impuesto mínimo global sobre ultrarricos liderada por Gabriel Zucman o las negociaciones internacionales sobre cooperación fiscal reflejan una preocupación creciente por cómo garantizar que las grandes fortunas contribuyan de manera efectiva.
En este contexto, Oxfam Intermón señala la importancia de abrir el debate público y político también en España, poniendo encima de la mesa distintas propuestas para conseguir una fiscalidad sobre el patrimonio que funcione mejor para la realidad del siglo XXI. “La debilidad del actual IP no es inevitable, hay soluciones posibles. De hecho, ITSGF muestra que es posible corregir los problemas en el diseño del IP cuando hay voluntad política” señala Macías.
Entre las medidas a considerar, la organización plantea revisar el funcionamiento de la exención sobre participaciones empresariales y el límite conjunto en el IRPF e IP, además de mantener el ITSGF. De manera complementaria, y para cerrar de manera efectiva los agujeros de los que se aprovechan las grandes fortunas, se propone incorporar dentro de la fiscalidad a la riqueza un impuesto mínimo del 3 % para patrimonios netos por encima de los 50 millones de euros, siguiendo la propuesta del economista Gabrial Zucman.
Según las estimaciones recogidas en el análisis, distintas reformas permitirían al menos duplicar la recaudación actual y avanzar hacia un sistema tributario más progresivo y eficaz en la reducción de desigualdad. “Reforzar la fiscalidad de las grandes fortunas no es solo una cuestión recaudatoria, sino una herramienta fundamental para reducir las brechas de riqueza y contribuir a recomponer un pacto social cada vez más tensionado por la desigualdad extrema” concluye Macías.
Notas para la edición:
El acto tendrá lugar de 18:00 a 20:00 horas en la Sala María Zambrano del Círculo de Bellas Artes de Madrid y contará con la participación del ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, y del ministro de Hacienda, Arcadi España, además de personas expertas en fiscalidad y representantes de distintos grupos parlamentarios.
Los medios y periodistas interesados en asistir deberán confirmar asistencia en mherranz@oxfamintermon.org.
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Periodista - Departamento de Comunicación
Oxfam Intermón es miembro de la confederación internacional Oxfam.