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13/04/2026

La riqueza, prácticamente ausente en las recomendaciones fiscales del FMI, beneficia a los más ricos

Oxfam Intermón publica esta semana nuevo análisis con motivo de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington D.C. 

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La riqueza, prácticamente ausente en las recomendaciones fiscales del FMI, beneficia a los más ricos

Solo el 3% de las más de 1.000 recomendaciones sobre política tributaria que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha realizado a los diferentes gobiernos a lo largo de los últimos años incorporan propuestas sobre cómo mejorar la tributación a la riqueza y las rentas del capital, según revela un nuevo análisis de Oxfam Intermón publicado con motivo de las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial en Washington D.C. esta semana.

Oxfam Intermón ha analizado las recomendaciones sobre política tributaria del FMI a 125 países entre 2022 y 2024. A pesar del rápido crecimiento de la riqueza extrema y que la riqueza de los milmillonarios ha aumentado un 81% desde 2020, solo 30 del total de 1.049 recomendaciones sobre política tributaria proponen impuestos al patrimonio neto de los individuos más ricos o a las rentas o ganancias de capital.

“Cuando las fortunas colosales de los milmillonarios están creciendo a un ritmo desmedido, el silencio del FMI se hace cada vez más insostenible”, ha afirmado Susana Ruiz, responsable de Justicia Fiscal de Oxfam Intermón. “El FMI está reforzando un sistema en el que una ciudadanía, que ya está sufriendo la asfixia por el aumento de los precios, es también a quien se le exige que soporte el mayor esfuerzo fiscal. Mientras tanto, enormes concentraciones de riqueza siguen desfiscalizadas o tributando prácticamente nada. Cualquier reforma fiscal seria debería empezar por plantearse una pregunta clara, quienes tienen una mayor capacidad para aportar más”.

El análisis de Oxfam Intermón recoge dos grandes tendencias en las recomendaciones del FMI, con orientaciones divergentes según el nivel de ingresos de los países.

En primer lugar, el 52% de las recomendaciones sobre política tributaria a países de renta alta han tenido un carácter progresivo, mientras que el 59% de las recomendaciones a países de renta baja y media-baja han sido esencialmente regresivas. Un sistema fiscal progresivo garantiza que quienes tienen mayores ingresos y riqueza paguen proporcionalmente más impuestos que quienes tienen menos. Sin embargo, medidas progresivas como los impuestos sobre el patrimonio o las ganancias de capital apenas aparecen en contados casos como parte del conjunto de medidas que el FMI plantea y, en cualquier caso, casi únicamente a países de renta alta.

  • Las recomendaciones sobre política tributaria del FMI a Canadá y Estados Unidos fueron progresivas, mientras que las dirigidas a Asia Meridional fueron, con diferencia, las más regresivas, seguidas de América Latina y el Caribe y África subsahariana. India fue el país que recibió el mayor número de recomendaciones sobre política tributaria regresivas.
  • En los últimos 25 años, la brecha entre el 1% más rico y el 50% más pobre ha aumentado en el doble de países de renta baja y media que recibieron recomendaciones regresivas del FMI (25%) que en aquellos que recibieron recomendaciones mayoritariamente progresivas (11%).
  • El FMI recomendó a Chile, uno de los países con mayor desigualdad de ingresos, que elevara los tipos impositivos en el impuesto sobre la renta para los tramos bajos y medios, mientras sugería que se mantuvieran intactos los tipos sobre las rentas más altas.
  • El FMI recomendó a Nigeria, un país en el que casi un tercio de la población vive en situación de pobreza —la tasa más alta de África—, sin embargo, que elevara los tipos sobre el IVA, un impuesto que afecta de manera desproporcionada a las personas con menos ingresos.
  • En el caso de Hungría, el FMI se posicionó en contra de un impuesto sobre los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas en el peor momento de la crisis, y eso a pesar de que el propio FMI había respaldado ya públicamente este tipo de medidas y que la Unión Europea ya había acordado aplicarlas.

En segundo lugar, aunque el FMI reconoce públicamente que la política fiscal es una herramienta clave para abordar la desigualdad, vincula sus recomendaciones al impacto en la reducción de la desigualdad con mucha más frecuencia en países de renta alta (34%) que en países de renta baja y media-baja (8%), sabiendo que casi el 90% de los países de renta baja y media-baja presentan niveles de desigualdad medios o altos.

“El FMI está operando con un preocupante doble rasero que pone en cuestión su imparcialidad, uno de sus pilares fundamentales. Sin embargo, se reserva las recomendaciones sobre políticas tributarias más progresivas para los países ricos, mientras que la orientación para el resto del mundo sigue siendo en gran medida regresiva. El FMI debe priorizar la progresividad en las recomendaciones sobre política tributaria a todos y cada uno de sus miembros, sin distinción. O si no, tendrá que reconocer que su compromiso contra la desigualdad es meramente retórico”, ha añadido Ruiz.

El análisis de Oxfam Intermón también revela que solo el 10% de las reformas fiscales recomendadas por el FMI tienen el impacto en la reducción de la desigualdad de género, y la mayoría de estas referencias se limitan a unas pocas líneas y algo anecdótico. En conjunto, más del 90% de las recomendaciones sobre política tributaria del FMI se centran simplemente en ajustes menores sobre medidas regulatorias ya existentes.

También es crítica la posición del FMI en cuanto a los impuestos sobre beneficios extraordinarios en el sector energético. En un contexto como el actual con los efectos derivados de los ataques ilegales por parte de Israel y Estados Unidos, así como la respuesta de Irán, que están provocando un enorme sufrimiento humano en Oriente Medio, tiene un gran impacto qué tipo de recomendaciones sobre política tributaria plantea el FMI, especialmente sobre los impuestos a los beneficios extraordinarios. El aumento de los precios de la energía está encareciendo el transporte, los alimentos y otros bienes básicos, afectando de manera desproporcionada a los hogares con menos ingresos y profundizando las desigualdades existentes.

Oxfam Intermón estima que los beneficios de 45 de las mayores empresas energéticas alcanzaron, en promedio, los 237.000 millones de dólares anuales en 2021 y 2022, en gran parte debido al aumento de los precios energéticos vinculado a la pandemia de COVID-19 y a la invasión de Ucrania por parte de Rusia. Desde marzo de 2026, las mayores compañías petroleras del mundo han visto aumentar el valor de sus acciones, en parte por las expectativas de nuevos beneficios extraordinarios.

La organización insta al FMI a aprovechar la oportunidad que ofrece la revisión periódica sobre trabajo de supervisión económica que ahora está en marcha para integrar de manera más efectivas las recomendaciones sobre política tributaria. En concreto, el FMI debe:

    • Situar de forma sistemática la desigualdad en el centro de todas sus recomendaciones sobre política tributaria, anteponiendo reformas que generen un incremento recaudatorio mediante medidas que refuercen la progresividad.
    • Poner fin a la excesiva dependencia de impuestos al consumo y otras medidas regresivas que cargan injustamente el peso de la recaudación fiscal sobre los hogares con menos ingresos
    • Realizar y publicar evaluaciones rigurosas sobre el impacto distributivo de todas sus recomendaciones de política tributaria incluidas en los informes del Artículo IV, para garantizar que no agravan la desigualdad.
    • Incorporar de forma sistemática recomendaciones sobre tributación de la riqueza y a individuos de alto patrimonio, y reforzar las medidas de lucha contra la competencia fiscal desleal y contra la evasión y elusión fiscal de grandes empresas y grandes fortunas
    • Desarrollar una base de datos centralizada y accesible para hacer seguimiento y dar visibilidad a las recomendaciones sobre política tributaria recogidas en los informes del Artículo IV.

 

 

 

 

Notas para edición: 

 

Notas para edición:

Oxfam Intermón ha analizado las recomendaciones sobre política tributaria del FMI a 125 países entre 2022 y 2024, compiladas en una nueva base de datos que incorpora 1.049 recomendaciones a partir de los informes del Artículo IV. Puede descargarse el informe “Time to Walk the Talk: The IMF’s Advice 2022-2024” y su nota metodológica (ambos en inglés).

La riqueza de los milmillonarios ha aumentado un 81% desde 2020, mientras una de cada cuatro personas no tiene suficiente comida de forma regular y casi la mitad de la población mundial vive en situación de pobreza.

Los datos de desigualdad proceden de la base de datos del Banco Mundial sobre pobreza y desigualdad (https://pip.worldbank.org/poverty-calculator) Un coeficiente de Gini superior a 0,4 indica un nivel alto de desigualdad de ingresos, mientras que valores entre 0,3 y 0,4 reflejan un nivel medio desigualdad.

45 grandes empresas energéticas obtuvieron una media de 237.000 millones de dólares anuales en beneficios extraordinarios en 2021 y 2022, y se prevé que vuelvan a registrar beneficios extraordinarios.

Investigaciones de Isabella M. Weber y otros autores muestran que, en 2022 en Estados Unidos, el 50% de los beneficios de los combustibles fósiles fue a parar al 1% más rico, principalmente por la titularidad de las acciones de grandes empresas mientras que el 50% más pobre solo recibió el 1%.

 

Oxfam Intermón ha analizado las recomendaciones sobre política tributaria del FMI a 125 países entre 2022 y 2024, compiladas en una nueva base de datos que incorpora 1.049 recomendaciones a partir de los informes del Artículo IV. Puede descargarse el informe “Time to Walk the Talk: The IMF’s Advice 2022-2024” y su nota metodológica (ambos en inglés).

La riqueza de los milmillonarios ha aumentado un 81% desde 2020, mientras una de cada cuatro personas no tiene suficiente comida de forma regular y casi la mitad de la población mundial vive en situación de pobreza.

Los datos de desigualdad proceden de la base de datos del Banco Mundial sobre pobreza y desigualdad (https://pip.worldbank.org/poverty-calculator) Un coeficiente de Gini superior a 0,4 indica un nivel alto de desigualdad de ingresos, mientras que valores entre 0,3 y 0,4 reflejan un nivel medio desigualdad.

45 grandes empresas energéticas obtuvieron una media de 237.000 millones de dólares anuales en beneficios extraordinarios en 2021 y 2022, y se prevé que vuelvan a registrar beneficios extraordinarios.

Investigaciones de Isabella M. Weber y otros autores muestran que, en 2022 en Estados Unidos, el 50% de los beneficios de los combustibles fósiles fue a parar al 1% más rico, principalmente por la titularidad de las acciones de grandes empresas mientras que el 50% más pobre solo recibió el 1%.

 

JESSICA ROMERO

Periodista - Departamento de Comunicación