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09/06/2026

Las 100 mayores empresas europeas reparten el 70% de sus beneficios a accionistas mientras contribuyen a agravar la desigualdad global

  • En 2024, los CEO de estas compañías ganaron, de media, 78 veces más que el trabajador promedio, frente a 74 veces en 2022, con brechas salariales de hasta 361 a 1. En las empresas españolas, esa distancia fue bastante mayor, de 119 veces.
  • Los hombres ganaron, de media, un 10,7% más que las mujeres. En las empresas españolas la brecha de género fue del 14,4%, casi cuatro puntos por encima de la media de empresas europeas.
  • En 2024, el total de emisiones de gases de efecto invernadero de las 100 mayores empresas europeas equivalió al 26% de las emisiones globales totales.
  • El 62% de empresas europeas cuentan con mecanismos de participación de los trabajadores o bien en órganos de decisión o bien en propiedad de acciones. Sin embargo, ninguna de las empresas españolas cuenta con este tipo de mecanismos, lo que hace que España sea uno de los países europeos con menor democracia empresarial.
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Las 100 mayores empresas europeas están contribuyendo a agravar la desigualdad global al priorizar la remuneración a accionistas y altos directivos frente a los salarios, la igualdad y la transición ecológica. Así lo denuncia Oxfam Intermón en su nuevo informe Personas, Poder, Beneficios, Planeta: cómo las grandes empresas europeas alimentan la crisis de desigualdad, que revela que, entre 2022 y 2024, estas compañías repartieron de media el 70% de sus beneficios entre sus accionistas, mientras persisten fuertes brechas salariales, de género, de poder corporativo y de inversión climática.

 

En algunos casos, las compañías repartieron a sus accionistas más de lo que obtuvieron en beneficios. Fue el caso, por ejemplo, de Telefónica, BP y Zurich Insurance Group.

 

Repsol y sobre todo Telefónica están entre las empresas europeas que mayor proporción de sus beneficios destinan a retribuir a sus accionistas. En el caso de Telefónica en 2023 retribuyó a sus accionistas, mediante dividendos y recompra de acciones, incluso teniendo pérdidas en ese año.

 

El informe advierte de que Europa, que durante buena parte de la segunda mitad del siglo XX había mantenido la desigualdad más contenida que otras regiones, afronta ahora un cambio preocupante. La riqueza se concentra cada vez más en la parte más alta de la sociedad, la renta se distribuye de forma más desigual y la exposición a los riesgos climáticos es profundamente dispar.

 

Oxfam Intermón subraya que esta desigualdad no es inevitable ni responde únicamente a los ciclos económicos: también está determinada por decisiones políticas y prácticas empresariales.

 

“Las mayores empresas europeas no son meras espectadoras del aumento de la desigualdad; muchas de sus decisiones están contribuyendo a impulsarla. Cuando una compañía reparte la mayor parte de sus beneficios entre accionistas, concede remuneraciones millonarias a sus altos directivos y deja en segundo plano los salarios, la igualdad y la transición verde, está eligiendo un modelo que beneficia a una minoría privilegiada a costa de la mayoría”, señala Miguel Alba, responsable de desigualdad y sector privado de Oxfam Intermón.

 

La carrera por satisfacer a los accionistas a toda costa

 

La carrera por satisfacer a los accionistas también está socavando la inversión necesaria para avanzar hacia modelos de negocio más sostenibles. Según el análisis de Oxfam Intermón, entre las 100 mayores empresas europeas que publicaron datos, los accionistas recibieron 32 veces más de lo que las compañías invirtieron en su transición verde. En 2024, los casos más extremos fueron Saint-Gobain, que pagó a sus accionistas 838 veces más de lo que invirtió en transición verde, y L’Oréal, 108 veces más.

 

La remuneración excesiva y desproporcionada de los CEO frente a los trabajadores

 

Al mismo tiempo, la remuneración de los altos directivos supera ampliamente la del conjunto de la plantilla. En 2024, la remuneración media de los CEO, pagada ese año, alcanzó los 6 millones de euros. Las compañías con las remuneraciones más altas para sus CEO fueron Stellantis, con 22 millones de euros; Novartis, con 20,3 millones; y AstraZeneca, con 17,8 millones.

 

Los hallazgos de Oxfam Intermón muestran que, entre 2022 y 2024, la brecha entre la remuneración de los CEO y la de los trabajadores se amplió. De media, en 2024, los CEO ganaron 78 veces más que el trabajador promedio de su empresa, frente a 74 veces en 2022. Las mayores brechas salariales en 2024 se registraron en Carrefour, con una ratio de 361 a 1; Compass Group, con 352 a 1; e Inditex, con 322 a 1.

 

En el promedio de las empresas españolas de la muestra, la distancia entre el sueldo más alto y el sueldo medio es sensiblemente superior, llegando hasta 119 veces. Inditex es la 3ª empresa europea con una diferencia salarial más alta, Banco Santander es la 7ª y ACS la 13ª.

 

El informe también muestra cómo el poder dentro de estas grandes empresas sigue concentrado en círculos reducidos y profundamente desiguales. En 2024, las mujeres ocuparon solo el 10% de los puestos de alta dirección, incluidos los de CEO, consejeras ejecutivas y presidentas de consejos de administración. Los hombres ganaron, de media, un 10,7% más que las mujeres, y la brecha se amplía en la cúspide: los CEO hombres ganaron un 22,9% más que las CEO mujeres.

 

En las empresas europeas, el promedio de mujeres en puestos directivos fue del 27%, mientras que en las empresas españolas este porcentaje es bastante menor, tan sólo el 16%.

 

Oxfam Intermón también advierte de que, aunque muchas compañías asumen compromisos en materia de diversidad, equidad e inclusión, muy pocas los llevan a la práctica. Aunque el 79% de las empresas analizadas cuenta con objetivos en este ámbito, solo el 1% los aplica de forma plena y efectiva en sus propias operaciones, y ninguna lo hace de forma efectiva en sus cadenas de suministro, según los criterios de la organización.

 

El 62% de empresas europeas cuentan con mecanismos de participación de los trabajadores o bien en órganos de decisión o bien en propiedad de acciones. Sin embargo, ninguna de las empresas españolas cuenta con este tipo de mecanismos, lo que hace que España sea uno de los países europeos con menor democracia empresarial.

 

“La desigualdad también se configura dentro de las empresas: en quién ocupa los órganos de decisión, quién tiene voz, quién recibe la riqueza generada y quién queda fuera. Si las grandes corporaciones quieren formar parte de la solución, deben cambiar sus estructuras de poder, garantizar salarios dignos, cerrar las brechas de género y rendir cuentas por su impacto sobre las personas y el planeta”, añade Alba.

 

El análisis identifica además una preocupante falta de transparencia en torno a la influencia política de estas compañías. Solo el 18% de las empresas analizadas reveló detalles sobre su gasto político, incluidos pagos a partidos políticos y actividades de lobby. Entre las que sí publicaron información, el gasto político medio se situó en 1,4 millones de euros en 2024, con Bayer registrando el importe más elevado, 15,1 millones de euros. Según el Registro de Transparencia de la UE, las 100 mayores empresas europeas gastaron, de media, 1,1 millones de euros en actividades de lobby a nivel comunitario, muy por encima de los recursos disponibles para ONG, sindicatos y grupos ciudadanos que participan en los mismos procesos legislativos.

 

El impacto climático de las mayores empresas europeas

 

El impacto climático de estas empresas es otro de los ejes centrales del informe. En 2024, el total de emisiones de gases de efecto invernadero de las 100 mayores empresas europeas equivalió al 26% de las emisiones globales totales. Las compañías con mayores emisiones fueron Shell, con 1.142 MtCO2eq; Rio Tinto, con 605 MtCO2eq; y Airbus, con 487 MtCO2eq.

 

Para Oxfam Intermón, estos hallazgos apuntan a un mismo modelo de fondo: grandes corporaciones que concentran riqueza y poder, priorizan los intereses de accionistas y altos directivos, y relegan a trabajadores, comunidades, colectivos discriminados y al planeta. Este modelo empresarial cortoplacista y extractivo asegura ganancias para una minoría a costa de la mayoría.

 

El informe se publica en un contexto de retrocesos regulatorios en materia de sostenibilidad corporativa. En Estados Unidos, la administración Trump está desmantelando compromisos climáticos y políticas de diversidad, equidad e inclusión. En Europa, la UE aprobó en diciembre de 2025 el paquete Ómnibus de Simplificación, orientado a reducir las obligaciones de información sobre sostenibilidad corporativa y de diligencia debida.

 

“Cuando la UE debilita la legislación a través de los paquetes Ómnibus, no solo retrocede en materia de rendición de cuentas empresarial, sino que lanza una señal de repliegue frente al tipo de economía que necesitamos construir. La regulación no es un obstáculo para la competitividad; es la arquitectura de un futuro deseable. Los Estados ambiciosos no pueden esperar a que Bruselas rectifique el rumbo. Deben mantener y reforzar ahora sus regulaciones nacionales”.

 

Recomendaciones para un nuevo modelo

 

Oxfam Intermón pide a empresas y legisladores que actúen sin demora:

 

  • Establecer una ratio máxima de 20:1 entre la remuneración de los CEO y el salario mediano de la plantilla.
  • Limitar el reparto de dividendos a los accionistas hasta que se garantice un salario digno para todos los trabajadores y trabajadoras y exista una estrategia climática ambiciosa.
  • Transponer con rapidez la Directiva europea de transparencia salarial e introducir cuotas para garantizar la representación de las mujeres en puestos de liderazgo.
  • Desarrollar y publicar planes de transición energética justa que tengan en cuenta los impactos socioeconómicos de la transformación ecológica.

 

 

“La desigualdad no es inevitable: es una elección. Las mayores empresas europeas deben dejar de elegir un modelo que sirve a unos pocos y empezar a actuar en beneficio de la mayoría”, concluye Alba.


 

 

Notas para edición:

Portavoces disponibles

 

Descarga declaraciones de Miguel Alba, responsable de desigualdad y sector privado de Oxfam Intermón.

 

Descarga el informe (incluida la nota metodológica): Personas, Poder, Beneficios, Planeta: cómo las grandes empresas europeas alimentan la crisis de desigualdad

 

Accede al dashboard de los resultados de todos los indicadores del informe

 

Para realizar este análisis, Oxfam ha desarrollado la Huella en las Desigualdades (Corporate Inequality Framework), una herramienta innovadora para evaluar la contribución de las empresas a distintas formas de desigualdad más allá de la dimensión estrictamente económica. El marco se estructura en cuatro pilares: Personas, Poder, Beneficios y Planeta, que corresponden respectivamente a desigualdades sociales, políticas, económicas y ambientales.

 

El informe analiza las 100 mayores empresas europeas por volumen de ingresos durante el periodo.

 

Este informe se publica en un contexto de retrocesos regulatorios continuados en materia de sostenibilidad. En Estados Unidos, la administración Trump está desmantelando compromisos climáticos y políticas de DEI. En Europa, la UE aprobó en diciembre de 2025 el paquete Ómnibus de Simplificación, orientado a reducir las obligaciones de información sobre sostenibilidad corporativa y de diligencia debida.

 

 


 

 

JESSICA ROMERO

Periodista - Departamento de Comunicación