Pide al Gobierno que incremente los fondos destinados a la ayuda humanitaria
16/07/2026

Oxfam Intermón advierte que miles de personas se ven obligadas a utilizar una única fuente de agua en centros de tratamiento del ébola de la República Democrática del Congo

  • Las actividades de sensibilización comunitaria de las ONG apenas alcanzan el 10 % debido a la falta de financiación.
  • Los centros sanitarios están desbordados, y algunos operan a más del 130 % de su capacidad.



 

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Crédito: Azaria Muhongya / Oxfam Intermón

Dos meses después del inicio del mayor brote de ébola por el virus Bundibugyo registrado en el este de la República Democrática del Congo, hasta 20.000 personas se ven obligadas a recoger agua potable de una única fuente situada dentro del recinto de un centro de tratamiento del ébola en Bunia, ya que no disponen de ninguna otra alternativa.

 

El personal de Oxfam Intermón informa de que la mayoría de los centros de salud en las zonas más afectadas por el brote siguen sin contar con acceso a agua potable ni con apoyo en materia de saneamiento, lo que deja peligrosas lagunas en una de las defensas más importantes para prevenir la transmisión del virus del ébola.

 

"Sin agua potable y sin sistemas de saneamiento en funcionamiento, simplemente no existen las condiciones básicas necesarias para frenar la transmisión del virus del ébola. Cuando las familias se ven obligadas a recoger agua dentro de los recintos de tratamiento porque no tienen otro lugar al que acudir, ya no estamos ante una crisis de salud pública con un problema de agua. Estamos ante una crisis de salud pública con una mecha encendida.", ha declarado Manenji Mangundu, director de Oxfam en la República Democrática del Congo.

 

Se han confirmado más de 2.000 casos de ébola y se han reportado más de 750 muertes en 42 zonas sanitarias del este de la República Democrática del Congo, según el Ministerio de Salud del país. A pesar del creciente número de víctimas, la respuesta sigue siendo peligrosamente lenta, con alrededor de 70 nuevos casos reportados casi a diario.

 

El virus también se está propagando más allá del epicentro inicial. Las autoridades sanitarias han confirmado nuevos casos en las provincias de Tshopo y Haut-Uélé y, más recientemente, en Kisangani, una ciudad de más de 1,6 millones de habitantes, lo que acerca el brote a otras dos fronteras internacionales: Sudán del Sur y la República Centroafricana.

 

Aunque el rastreo de contactos ha alcanzado actualmente una cobertura del 80 %, sigue estando por debajo del más del 90 % logrado en la misma fase del brote de ébola de 2018, lo que deja una importante brecha en los esfuerzos por contener la propagación de la enfermedad.

 

Al mismo tiempo, la escasez de financiación está llevando a los centros de tratamiento del ébola al límite de su capacidad. Varios centros en las provincias de Kivu del Norte e Ituri funcionan por encima de su capacidad, algunos incluso superando el 130 %, lo que obliga al personal sanitario a atender a un número creciente de pacientes sin disponer de recursos suficientes.

 

A medida que los centros de tratamiento se saturan, muchas personas con sospecha de haber contraído el ébola no pueden ser ingresadas y permanecen en la comunidad o son atendidas en centros de atención primaria con recursos insuficientes. Esto reduce sus posibilidades de supervivencia y expone tanto al personal sanitario como a las comunidades a un mayor riesgo de transmisión. En un caso, una mujer con sospecha de infección tuvo que esperar cuatro horas a que llegara una ambulancia, ya que solo había un vehículo disponible para trasladar pacientes.

 

"El personal sanitario está haciendo todo lo que puede, pero muchos trabajan sin siquiera disponer de equipos básicos de protección, como guantes, y por eso estamos viendo altas tasas de infección entre los profesionales sanitarios en distintos puntos de Ituri. Los centros de salud no estaban preparados", ha afirmado Mangundu.

 

La falta de financiación también está ralentizando las actividades de sensibilización comunitaria, uno de los componentes más importantes para frenar la desinformación y reforzar la vigilancia epidemiológica. Dos meses después del inicio del brote, las actividades de participación comunitaria de las ONG apenas han alcanzado una cobertura del 10 %, una fracción de lo necesario para ayudar a contener la transmisión, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

"Los rumores están ocupando el vacío. La gente desconoce el brote o tiene demasiado miedo para buscar tratamiento. Están muriendo en sus casas. Cada fallecimiento en la comunidad al que no conseguimos llegar representa una cadena de transmisión que no podemos romper", ha añadido Mangundu.

 

Oxfam Intermón hace un llamamiento a una inversión urgente para restablecer el acceso al agua potable y reforzar el equipamiento de los centros sanitarios y de las comunidades, de modo que las familias puedan contar con mecanismos básicos de protección. Cada día de retraso sin actuar permite que el virus siga propagándose y pone más vidas en riesgo.

Notas para la edición

 

Portavoces disponibles en español y catalán en República Democrática del Congo

 

Oxfam es una de las pocas organizaciones que presta apoyo en materia de agua, saneamiento y participación comunitaria en las zonas de Butembo, Mongwalu y Rwampara. La organización necesita con urgencia 10 millones de euros para restablecer los servicios básicos de agua y saneamiento en las zonas sanitarias afectadas antes de que el brote se agrave aún más.

 

Oxfam también apoya a voluntarios comunitarios mediante formación y actividades de información pública para ayudar a las familias a comprender cómo protegerse frente al ébola y combatir la desinformación

JÚLIA SERRAMITJANA CASANOVAS

Periodista - Departamento de Comunicación