Un cruce que funciona según el dictado arbitrario de terceros y que sólo permite el paso de un pequeño número de personas cada día no supone libertad de circulación
Protesta de activistas italianos en 2025 ante el paso de Rafah. Foto: Chiara Ercolani/Oxfam
Declaraciones de Bushra Khalidi, responsable de políticas de Oxfam para los territorios palestinos ocupados, en respuesta a la reapertura del cruce de Rafah entre Egipto y Gaza:
"Acogemos con satisfacción la reapertura de Rafah, una necesidad imperiosa para tantas personas atrapadas sin opciones durante meses de cierre impuesto por Israel en el marco del asedio a Gaza. Pero un cruce que funciona según el dictado arbitrario de terceros y que sólo permite el paso de un pequeño número de personas cada día no supone libertad de circulación, que es un derecho fundamental.
Las personas, los bienes y la asistencia humanitaria deben poder moverse de forma segura, sin trabas y de conformidad con el derecho internacional. Las personas deben poder salir y regresar de forma segura sin temor a quedar varadas o desplazadas forzosamente de forma permanente.
Rafah debe operar de forma constante, predecible y a una escala que refleje las catastróficas necesidades en Gaza, empezando por las evacuaciones médicas, entre otras.
Debe ponerse fin al bloqueo y la ocupación ilegales por parte de Israel, que ha convertido los cruces de Gaza en instrumentos de control discrecional controlados por múltiples actores estatales, en lugar de canales para la libre circulación. Todos los cruces deben estar abiertos a la circulación de personas, asistencia humanitaria y mercancías".
Periodista - Departamento de Comunicación
Oxfam Intermón es miembro de la confederación internacional Oxfam.