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Trece preguntas sobre el Informe de Desigualdad de Oxfam Intermón

A raíz de la publicación la semana pasada del informe “Una Economía para el 99%”, hemos recibido numerosas preguntas y cuestiones. A continuación, algunas de las más repetidas:

1.     El año pasado dijimos que 62 personas poseían la misma cantidad de riqueza que la mitad del mundo, ahora son tan sólo ocho. ¿Ha empeorado mucho la desigualdad? ¿O nos hemos equivocado en los cálculos?

Cada año nuestra investigación se basa en los mejores datos disponibles. Este año se han obtenido nuevos y mejores datos sobre la distribución de la riqueza mundial, en particular de la India y China. Estos nuevos datos muestran que la mitad más pobre del mundo tiene aún menos riqueza de lo que pensábamos -y por lo tanto la brecha entre ricos y pobres es aún mayor de lo que temíamos.

Si estos datos hubieran estado disponibles el año pasado, habría demostrado que nueve multimillonarios poseían la misma riqueza que la mitad más pobre del mundo, no 62, como calculamos entonces.

 

2.    ¿Cómo calculó Oxfam que sólo 8 hombres poseen la misma riqueza que la mitad del mundo?

Oxfam basa sus cálculos en datos sobre la distribución de la riqueza global disponibles en el Credit Suisse Global Wealth Databook, publicado en noviembre de 2016. Este "libro de datos" se produce anualmente y es ampliamente reconocido como la fuente principal de los mejores datos disponibles sobre la riqueza global y su distribución. Estos datos revelan que la mitad más pobre del mundo tiene una riqueza neta de 409.000 millones de dólares.

Esto se compara entonces con la clasificación anual del milmillonarios producida por la revista Forbes –reconocido también como el reflejo más preciso del valor de los activos totales de los súper-ricos. La riqueza de las 8 personas más ricas de la lista de 2016 sumaba entonces 426 mil millones de dólares.

Un documento de metodología que describe cómo llegamos a esta estadística está disponible aquí.

 

3.    ¿Por qué se utiliza la riqueza neta para medir la desigualdad económica?

La riqueza no es la única manera de medir la desigualdad económica, podemos aproximarla a través del consumo o a través del ingreso. Sin embargo, analizar cómo se distribuye la riqueza nos ayuda a comprender mejor aspectos como la transmisión intergeneracional de la desigualdad además de ayudarnos a comprender la capacidad de la gente para afrontar su futuro, o responder a shocks inesperados como el de una factura médica o una mala cosecha. Analizar la riqueza es importante también porqué como señala el reconocido economista Branko Milanovic "la riqueza, especialmente cuando miramos a los ricos, es la fuente del poder económico y político. No son las personas que están bajo una deuda de tarjetas de crédito pesada y difícil de pagar que son susceptibles de influir, a través de su contribución a las campañas políticas, las políticas o la agenda legislativa".

De manera más concreta, utilizamos la riqueza neta, es decir, la suma de todos los activos, ya sean financieros y no financieros menos las deudas. Además de Credit Suisse, este mismo método de cálculo es el que utiliza la OCDE en sus cálculos referidos a la distribución de la riqueza.

 

4.      "Las estadísticas de desigualdad de Oxfam son extremadamente exageradas ya que muchas de las personas entre el 50% más pobre no son pobres; si no graduados con deuda estudiantil y alto potencial de ingresos o personas con hipotecas".

 La gran mayoría de la gente entre la mitad más pobre de la humanidad son personas muy pobres que están luchando para sobrevivir. La gran mayoría de los que están endeudados no son ricos graduados universitarios o propietarios de viviendas, sino gente pobre que tiene que pedir prestado para mantenerse a flote (podemos pensar en las madres solteras que tienen que acudir a prestamistas para pagar facturas médicas en los EE.UU o granjeros con pequeñas extensiones de tierra en la India que piden préstamos a altos tipos de interés).

Incluso cuando recalculamos la riqueza de la mitad más pobre de la humanidad y excluimos a las personas con deuda neta –y recordemos que esto excluiría a los graduados de Harvard con importantes préstamos estudiantiles, además de a otras muchas personas muy pobres que se encuentran fuertemente endeudas y que nunca podrán devolver–, entonces tan sólo necesitaríamos a 56 de las personas más ricas del mundo para igualar la riqueza de la mitad más pobre de la humanidad.

Las personas con hipotecas no suelen presentar deuda neta, porque el valor de su propiedad se compensó con el valor de su préstamo para adquirir la vivienda. Sin embargo, en los casos en que una hipoteca excede el valor de la propiedad asociada, esta participación negativa en la propiedad puede empujar a esta gente a presentar deuda neta.

 

5.    “Las estadísticas de desigualdad de Oxfam están sesgadas pues el valor de la riqueza no se corrige por la paridad de poder adquisitivo (PPA) y por lo tanto, sobrevaloran el valor de la riqueza de aquellas personas en dólares US”

Los datos ofrecidos por Credit Suisse se presentan en dólares estadounidenses y, por tanto, la riqueza en otras monedas se convierte a esta moneda. En las comparaciones internacionales de consumo o renta es común convertir las divisas de cada país utilizando los tipos de cambio de paridad de poder adquisitivo (PPA), que tienen en cuenta los precios locales, especialmente para los bienes y servicios no comercializables. Así, por ejemplo, dos personas con un patrimonio de 10.000 dólares cada una (y por tanto, con la misma riqueza) pero viviendo en dos países diferentes, pueden comprar cantidades muy diferentes de un mismo producto y por tanto, vivir dos estilos de vida completamente diferentes (es decir, la capacidad adquisitiva de una misma cantidad de dinero difiere en función de los países).

Sin embargo, y como argumenta Credit Suisse, en todos los países, una gran proporción de la riqueza personal se encuentra en aquellos hogares situados en los primeros percentiles de la distribución. Estas personas tienden a presentar una gran movilidad internacional y mueven sus activos a través de las fronteras con una significativa frecuencia. Además, la riqueza se utiliza a menudo para comprar bienes de capital en lugar de bienes de consumo, y la mayoría de los bienes de capital se comercializan internacionalmente, a tipos de cambio oficiales. Para este grupo de personas, el uso del tipo de cambio efectivo es más relevante a la hora de realizar comparaciones internacionales. Esta movilidad global, además de su tendencia a consumir en mercados internacionales son argumentos de paso para justificar el uso de los tipos de cambio oficiales en los estudios sobre la riqueza global.

 

6.    “Las estadísticas de desigualdad de Oxfam no tienen en cuenta que los cambios en la riqueza a menudo se deben a las fluctuaciones de los tipos de cambio”.

Dado que los datos de Credit Suisse se presentan en dólares estadounidenses, la riqueza en otras monedas se convierte a esta moneda, y estas conversiones se verán afectadas por los tipos de cambio.

Sin embargo, las fluctuaciones del tipo de cambio año a año no pueden explicar la desigualdad de riqueza persistente a largo plazo que revelan los datos de Credit Suisse. Desde el año 2000, la mitad más pobre de la humanidad no posee más del 0,43% de la riqueza mundial, mientras que 1% más rico no posee menos del 45%. Durante ese tiempo, el dólar se ha debilitado y fortalecido frente a otras monedas, mostrando que la imagen subyacente de la enorme desigualdad apenas cambia.

 

7.    ¿Quiénes están en la mitad más pobre de la población mundial?

La mitad más pobre de la humanidad –un total de 3,6 mil millones de personas– vive principalmente en países en desarrollo. Una de cada cuatro personas de este grupo vive en la India. Uno de cada cinco vive en África subsahariana. Aproximadamente el 70% de este grupo vive en países de bajos ingresos, donde todavía hay más de 700 millones de personas que viven por debajo de la línea de pobreza extrema (calculada en 1,90 dólares al día).

Sólo el 1% de este grupo vive en Norteamérica y el 8% vive en Europa. El análisis realizado por Credit Suisse indica que ser joven, soltero, mujer y con niveles bajos de educación aumenta sensiblemente el riesgo de ser incluido en el grupo de menor riqueza en los países de mayores ingresos.

En definitiva, las personas incluidas entre el 50% más pobre del mundo son personas que están luchando por sobrevivir con pocos o ningún medio para mantenerse a sí mismas.

 

8.    ¿Cuán preciso y fiables son los datos ofrecidos por Credit Suisse?

Oxfam basa sus cálculos en datos sobre la distribución de la riqueza global proporcionados en el Global Wealth Databook de Credit Suisse publicado en noviembre de 2016. Estos datos son estimados anualmente y son ampliamente reconocidos como los datos disponibles más fiables sobre riqueza global.

La calidad de los datos para los países más ricos, donde se encuentra la mayoría de la riqueza mundial, es significativamente mejor que en muchos países más pobres, donde hay una necesidad continua de más y mejores datos.

Debido a que tanta riqueza global se concentra entre los más ricos, Oxfam también utiliza en sus cálculos los datos más detallados de las listas generadas por la revista Forbes. Sin embargo, incluso la lista de los más ricos de esta publicación no incluye estimaciones de la riqueza oculta –como es el caso del dinero escondido en paraísos fiscales. Esta riqueza es más probable que sea propiedad de los individuos más ricos, lo que implica que los cálculos de Oxfam sobre la riqueza de los más ricos probablemente sean conservadores y la brecha entre los que más y menos tienen sea aún más extrema.

 

9.    Los datos que utilizamos incluyen a niños y niñas… ¿Estamos sesgando las cifras?

Los datos de Credit Suisse cubren a todos los adultos mayores de 20 años y no incluyen a los niños y niñas (que se supone, no disponen de riqueza o patrimonio).

En Oxfam, sin embargo, sí consideramos a los niños y niñas (personas menores de 20 años) en nuestras estadísticas. Al hacerlo, asumimos que esta población menor de 20 años se distribuye equitativamente entre cada segmento de la población global. En realidad, a nivel global, el tamaño de la familia tiende a ser más pequeño cuanto más rico se es –así que es probable que haya más niños en la mitad más pobre de la humanidad que en la mitad más rica. Esto apunta de nuevo a que nuestros cálculos son probablemente conservadores, ya que personas más pobres con escasos recursos tendrán que estirarlos aún más.

 

10. ¿Qué pasa con la desigualdad entre los países?

En las últimas décadas, los países más pobres han crecido más rápidamente que los más ricos, y estamos empezando a ver como se estrecha la brecha entre ellos. En Oxfam seguimos trabajando en este tema, por ejemplo, haciendo campañas y sensibilizando para que los países más ricos contribuyan al desarrollo a través de más y mejor Ayuda.

Al mismo tiempo, la desigualdad dentro de países ha ido aumentando en la mayoría de los países durante los últimos 30 años, lo que está teniendo un importante impacto negativo en la vida de muchas personas. La propuesta de Oxfam en torno a una economía más humana requiere que los gobiernos promuevan una economía en beneficio de todos sus ciudadanos y no sólo de unos pocos afortunados. También refleja el hecho de que países con distintos niveles de riqueza tengan responsabilidades y capacidades diferenciadas para abordar cuestiones mundiales, como la evasión fiscal y el cambio climático.

 

11.  ¿Quiénes son los que se encuentran en el 1% (en términos de riqueza)? ¿Quiénes están en el 10% superior?

Para ser incluido en el 1% superior, la riqueza de un individuo en 2016 debe exceder los 744.396 dólares. Alrededor del 42% de este grupo vive en Norte América, el 32% en Europa y el 25% en Asia Pacífico (incluyendo el 5% de China). Para ser incluido en el 10% más rico, un individuo debe tener una riqueza superior a los 71.559 dólares en 2016, el 35% de este grupo vive en Europa, el 36% en Asia Pacífico (incluyendo el 9% de China), el 25% en Norteamérica y el 3% de América Latina.

 

12.  ¿Por qué Oxfam hace tanto alboroto sobre los súper ricos? “Es el número de personas que viven en la pobreza lo que importa y la pobreza está en declive.”

Oxfam no es anti-riqueza, pero sí somos anti-pobreza. La desigualdad extrema está atrapando a millones de personas en la pobreza porque las mismas reglas económicas que permiten la riqueza extrema también causan la pobreza –pensemos en la evasión fiscal o en las empresas que ponen por delante las ganancias sobre los salarios. De hecho, 700 millones de personas menos habrían estado viviendo en la pobreza a finales de la última década si se hubieran tomado medidas para reducir la brecha entre ricos y pobres.

Es cierto que ha habido un gran progreso en la reducción de la pobreza en los últimos años –lo que supone una gran noticia que celebramos– pero ahora expertos del Banco Mundial advierten que este progreso está amenazado por la extrema desigualdad. En un reciente informe, el Banco Mundial afirmaba claramente que no podemos poner fin a la pobreza si no terminamos con la crisis de la desigualdad.

 

13.¿Por qué Oxfam critica a personas como Bill Gates o Amancio ortega, que donan enormes cantidades de dinero a caridad?

Oxfam no critica a estos hombres, simplemente estamos señalando que nuestras fallidas economías han creado niveles tan extremos de desigualdad que tan sólo 8 hombres poseen la misma cantidad de riqueza que 3.600 millones de personas.

Muchas grandes corporaciones y personas súper ricas están ayudando a alimentar esta crisis de desigualdad, esquivando el pago de impuestos o usando su dinero y conexiones para asegurar que las políticas públicas funcionan para ellos, a cualquier precio. Las grandes corporaciones, obsesionadas con maximizar los beneficios para sus accionistas ricos, también están reduciendo los salarios y los precios pagados a sus productores y no invierten adecuadamente en el futuro de sus negocios.

Las personas ricas que usan su dinero para ayudar a otros deben ser felicitadas. Pero la donación caritativa no sustituye a la responsabilidad de una empresa o de un individuo de pagar su parte justa de impuestos o de asegurar que sus trabajadores reciban un salario decente. El propio Bill Gates reconoce que la primera responsabilidad de los súper ricos es pagar sus impuestos.