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FAQS

Emergencia: Tifón Haiyan en Filipinas

El 8 de noviembre de 2013, el tifón Haiyan azotó Filipinas dejando cerca de 14 millones de personas afectadas. 4 millones  perdieron sus casas. Hasta ahora, hemos proporcionado asistencia a casi 730.000 personas tanto a nivel básico como a través de proyectos humanitarios a medio y largo plazo. “Después del tifón, no había nada que vender, los barcos quedaron destruidos. Estoy muy agradecida por el apoyo recibido”. Imelda Esgana, vendedora de pescado y participante del programa de Oxfam para reconstruir de barcos en la isla de Bantayan, al norte de Cebu Oxfam. Imelda también participó en el programa cash for work, en el que los habitantes recibían un salario por trabajar en la reconstrucción de la zona.

Nuestra respuesta en Filipinas en números. (c) Oxfam

Nuestro trabajo en el terreno

Desde Oxfam estamos trabajando en las islas de Cebú, Leyte y Samar. Hasta ahora, hemos proporcionado kits de higiene, servicios de saneamiento, ayuda económica en efectivo, kits para potabilizar el agua, semillas de arroz, material de refugio y kits para mujeres emabarazadas. También hemos llevado a cabo acciones formativas sobre higiene y eliminado escombros y residuos. Asimismo, en colaboración con el Departamento de Salud de Tacloban, estamos ayudando a evitar el contagio de enfermedades como el dengue o la malaria.

Desde Oxfam, estamos prestando apoyo a las comunidades pesqueras y a los productores de coco –en especial, a las mujeres–, cuyos medios de vida han quedado destruidos por el tifón. Nuestro objetivo es proporcionarles capital inicial para que puedan emprender pequeños negocios, así como redes, kits de pesca, semillas y fertilizantes.

La mayoría de personas damnificadas continúan viviendo en condiciones muy precarias. Muchas de ellas han utilizado materiales para reconstruir sus casass y otras viven simplemente en tiendas de campaña a merced de las tormentas y las lluvias. Creemos que ahora es el momento de brindar apoyo a largo plazo a las personas afectadas para incrementar sus ingresos y que, así, no tengan que depender de la ayuda humanitaria.

Por otro lado, hasta 200.000 supervivientes corren el riesgo de verse sumidos en situación de mayor pobreza como consecuencia de los planes del Gobierno para reubicarlos, que no tienen en cuenta posibles fuentes de ingresos.

La situación

Haiyan es una advertencia de lo que el mundo puede esperar si no minimizamos el cambio climático.

  • Casi 14 millones de personas se han visto afectadas, 6.000 han muerto y se estima que hay 4.4 millones de desplazados. A pesar de las dificultades logísticas masivas y la destrucción generalizada, el gran despliegue humanitario ha ayudado a millones de sobrevivir .
  • Como la mayoría de los desastres, el tifón Haiyan ha afectado a las personas más pobres y vulnerables.
  • El tifón afectó a un tercio de las áreas de cultivo de arroz del país y la falta actual temporada de siembra potencialmente dejar a millones de personas sin su alimento básico.
  • Se necesita un apoyo a más largo plazo para ayudar a las comunidades a construir de nuevo mejor y proteger a las personas contra las crisis futuras

Nuestros equipos siguen trabajando en Leyte, Samar y norte de Cebú.

Colabora con el Fondo de Acción Humanitaria

Emergencias como la ocurrida en Filipinas cambian repentinamente la situación de la población afectada sin dejar espacio a la reacción ni a la improvisación. El riesgo para la vida de las personas es muy alto y requiere una reacción inmediata. Las primeras horas después de una emergencia son fundamentales para salvar vidas.

Es imprescindible un fondo de emergencias para poder actuar con rapidez en emergencias súbitas y también para seguir actuando en emergencias olvidadas.

Ayúdanos a estar preparados, colabora con el Fondo de Acción Humanitaria.

Galería de imágenes

Tres meses después de que el tifón Haiyan golpeara Filipinas, la ayuda y las medidas preventivas han permitido salvar las vidas de millones de personas, pero todavía quedan grandes retos. Es necesario proporcionar un apoyo a largo plazo para prevenir que las zonas afectadas se sumen todavía más en la pobreza.

(c) Jane Beesley / Oxfam
El pasado 8 de noviembre de 2013 el tifón Haiyan golpeó Filipinas con ráfagas de viento de hasta 315km por hora. Su efecto fue devastador; más de 14,1 millones de personas afectadas, cerca de 6.000 muertes y 4,1 millones de desplazados. Haiyan llegó después de dos otros desastres naturales en octubre, un terremoto y una tormenta que destrozó la cosecha de arroz.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
Haiyán destruyó todos los campos de arroz que encontró a su paso, un tercio de las áreas dedicadas a su cultivo. El arroz es la principal fuente de ingresos para miles de campesinos que ahora están en riesgo de padecer hambre. Desde Oxfam proporcionamos semillas para que puedan plantar durante la próxima temporada de siembra.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
Desde Oxfam distribuimos kits de higiene en la región costera de Daanbantayan, una de las más afectadas por el tifón. Ante la adversidad del contexto, la falta de higiene se convierte en un riesgo de propagación de enfermedades. Los kits de higiene de Oxfam contienen materiales básicos como cepillos y pasta de dientes, mantas, colchonetas y mosquiteras.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
Uno de las máximas prioridades en la emergencia es la distribución de agua potable a la población. Oxfam ha facilitado el acceso al agua potable a más de 200.000 personas en Tacloban, además de dar apoyo al gobierno filipino para reparar y arreglar las tuberías rotas. El agua limpia para beber y cocinar reduce el riesgo a contraer enfermedades mortales, como el cólera, que se transmiten por el agua.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
A pesar de la destrucción y los enormes obstáculos logísticos, nuestra rápida intervención, junto a la de otros aliados y el apoyo internacional, ha permitido salvar las vidas de millones de personas y evitar grandes brotes de enfermedades. Hemos distribuido saquitos higiénicos para que las personas puedan hacer sus necesidades en condiciones de higiene.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
Ante la preocupación de los productores de arroz en las zonas más afectadas, nos reunimos con ellos para darles apoyo y asesoramiento en el proceso de recuperación. Hemos distribuido semillas nuevas entre los campesinos y hecho un llamamiento a los donantes internacionales para que contribuyan financieramente a su recuperación.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
Los pescadores son otro de los colectivos más afectados por el terremoto, junto a los productores de arroz. Sus embarcaciones han quedado inutilizadas y necesitan ayuda para reemprender su actividad y fuente de ingresos. Las familias pescadoras en situación de pobreza representan más de un tercio de la producción pesquera de Filipinas.
(c) Jane Beesley / Oxfam
(c) Jane Beesley / Oxfam
La escasísima financiación pública destinada a Filipinas contrasta con una respuesta muy generosa de la ciudadanía. Gracias a sus aportaciones, hemos recibido 1,3 millones de euros de fondos privados para dar respuesta a la emergencia. Con estos fondos hemos asistido a más de 550.000 personas durante los tres primeros meses de la emergencia y proporcionado agua potable a más de 200.000. Además, hemos suministrado kits de higiene, ayuda económica en efectivo, semillas de arroz, y material para refugio.
(c) Jane Beesley / Oxfam

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