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Emergencias. Salva vidas. Cada segundo cuenta

19/05/2016

Cumbre Mundial de Ayuda Humanitaria: el mundo ante las crisis humanitarias

Miles de personas de todo el mundo mueren, resultan heridas o se ven obligadas a abandonar sus hogares debido a los conflictos. También, a causa de los desastres naturales, año tras año pierden sus cosechas sin poder evitar que sus familias pasen hambre. Los desastres han truncado la vida de más de 125 millones de personas de todo el mundo, que cada día se ven más sumidas en la pobreza.

La Cumbre Humanitaria Mundial ha sido una oportunidad única para que gobiernos y organizaciones se comprometieran a defender el derecho internacional humanitario y los derechos de las personas que se han visto obligadas a huir de conflictos y desastres. Nuestro gobierno ha asumido alguno retos, pero no ha comprometido fondos para resolver las crisis humanitarias actuales.

Durante la Cumbre Mundial Humanitaria que ha tenido lugar el 23 y 24 de mayo de 2016 en Estambul se han realizado progresos que valoramos muy positivamente, pero lamentablemente no se ha llegado a un compromiso claro en la defensa del Derecho Internacional Humanitario, que es la causa de los grandes desplazamientos actuales.

España ha asumido compromisos importantes, pero suspende en financiación. No ha comprometido fondos para hacer frente a las crisis humanitarias, a pesar de que este era un tema clave. Un dato que no nos sorprende puesto que España ha recortado un 82% el presupuesto destinado a acción humanitaria desde 2009. Estos recortes no contribuyen a situar a nuestro país en un referente con peso político en el mundo

Durante la cumbre defendimos cuatro puntos principales:

1. Un nuevo enfoque para salvar más vidas

Vivimos en un mundo en el que las partes en conflicto atacan a la población civil sin que haya consecuencias. Un mundo en el que el coste económico y humano de los desastres van en aumento. A menos que se tomen medidas pronto, los desastres originados por los fenómenos naturales serán cada vez más frecuentes. Millones de personas más se verán sumidas en la pobreza y el sufrimiento, y los esfuerzos internacionales para hacer frente a las crisis serán insuficientes.

Son necesarios cambios profundos  en la forma en la que la comunidad internacional responde ante las violaciones del derecho internacional y los derechos humanos y previene y reduce el impacto de los conflictos y los desastres en las poblaciones más vulnerables.

2. Alzar la voz por las personas obligadas a huir

Nos encontramos ante la crisis migratoria más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Decenas de millones de personas se han visto obligadas a arriesgarlo todo para huir de conflictos, desastres naturales y pobreza. Y tras haber escapado a un sufrimiento inimaginable, muchas no encuentran más que fronteras cerradas, hostilidad, discriminación y abusos.

No existe una solución única a la crisis migratoria y ningún país puede afrontarla por sí solo. Los Gobiernos de todo el mundo deben acordar una respuesta conjunta, coordinada y justa para ayudar a los millones de personas en situación de vulnerabilidad obligadas a desplazarse. Deben actuar de forma responsable y rápidamente para proteger y salvar vidas, y comprometerse a no socavar nunca el derecho internacional humanitario 

3. Proteger a la población civil del horror de la guerra

La guerra siempre significa el sufrimiento de la población civil. El número de personas que pierde sus hogares, sus escuelas, sus empleos, sus hospitales y, en definitiva, sus vidas va en aumento. En los conflictos de hoy en día se está infringiendo el derecho humanitario internacional más básico con el fin de  conseguir ventajas en el campo de batalla. 

Los líderes mundiales deben asumir de nuevo su compromiso con las leyes internacionales que han acordado, como las recogidas en el Convenio de Ginebra y el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, que pueden contribuir a proteger a la población civil incluso en las situaciones más complejas. Desde Oxfam instamos a los Gobiernos a liderar este proceso con su ejemplo, respetando el derecho humanitario internacional y dejando de vender armas a quienes no lo respetan.

4. Derecho a decidir su futuro

En un mundo en el que se estima que las crisis serán cada vez más graves y frecuentes, muchas más vidas correrán peligro a menos que se tomen medidas inmediatas. Hay que ayudar a las comunidades locales a hacer frente y recuperarse de las crisis humanitarias para que puedan afrontar su futuro como ellas decidan.

Debemos crear un nuevo modelo humanitario que transfiera el liderazgo para responder ante crisis y desastres a las poblaciones locales. Tenemos que trabajar con ellas para reforzar las respuestas humanitarias a nivel nacional y local, no reemplazarlas o menoscabar sus propuestas. Con una inversión adecuada, ante un posible desastre, las comunidades y sus miembros podrán proteger más vidas y recuperarse más rápidamente.

Para saber más

La primera Cumbre Humanitaria Mundial de la Historia se celebró en Estambul el 23 y 24 de mayo de 2016 a propuesta del secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. Esta cumbre brindó a Gobiernos y organizaciones humanitarias una oportunidad única para comprometerse a promover cambios para mejorar de forma significativa la forma en la que prestan ayuda y apoyo a organizaciones locales, para defender el derecho internacional humanitario que protege a la población civil y para defender los derechos de las personas que se han visto obligadas a huir de conflictos y desastres.

Sin embargo, no ha habido un compromiso claro con la defensa del Derecho Internacional Humanitario (DIH) y los derechos humanos, factores clave para proteger a los civiles de los horrores de la guerra y los desastres naturales y para frenar la crisis de desplazamiento global que estamos viviendo. Actualmente hay más de 60 millones de personas que se han visto forzadas a abandonar sus hogares, superando las cifras de la II Guerra Mundial. Por otro lado, la ausencia de líderes mundiales clave revelan la falta de voluntad política para llevar a cabo los cambios necesarios para mejorar la vida de las personas más vulnerables.

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