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FAQS

14/01/2019

Reactivo

El Gobierno da la espalda a los millones de personas más necesitadas al mantener la cooperación en niveles mínimos

  • Contradiciendo sus compromisos, el Ejecutivo propone un aumento de 109M€ para la cooperación, que supone un 0,0003% del presupuesto total del estado (30 céntimos por cada 1.000€ de presupuesto)
  • La propuesta de Presupuestos Generales del Estado incluye varias reformas positivas en términos tributarios, pero el gobierno tiene que priorizar también una revisión en profundidad del sistema fiscal.
  • El aumento del gasto social es una buena noticia y un paso fundamental para la redistribución de los ingresos, la reducción de la desigualdad y de la pobreza.

Desde Oxfam Intermón consideramos muy decepcionante un enfoque del Gobierno que da la espalda a los países en desarrollo en su propuesta de Presupuestos Generales del Estado, tras una retórica internacional muy activa tanto desde la oposición, cuando se comprometió a un aumento inicial de 400M€ y con un 0,4% para los presupuesto de 2020, como en sus meses de Gobierno. La apuesta por hacer de la sostenibilidad y la lucha contra la desigualdad el eje vertebrador de la política y la economía española se ve socavado por el abandono del pilar de la solidaridad internacional y la cooperación.

La cantidad de ayuda real nueva que efectivamente entra en los Presupuestos que van al Congreso son 40M€, un 10% de la cifra comprometida un año antes por el PSOE en el Congreso de los Diputados “cuando llegara a gobernar”. Esas cifras convierten, de hecho, los presupuestos de Sánchez en continuistas con los de Mariano Rajoy y mantienen a España en el furgón de cola de la Comunidad Internacional, muy lejos de la media de los países del euro. El resto de ese aumento de 109M€ se realiza mediante la dotación de fondos reembolsables que vienen siendo infraejecutados año tras año.

Desde 2010, mientras la cooperación internacional en su conjunto se ha mantenido con un crecimiento reducido pero estable, España se convertía en el peor país de la zona euro, con una caída superior al 70%, abandonando cientos de proyectos e iniciativas en el tiempo de la más grave crisis de refugio desde la II Guerra Mundial.

La única partida que aumenta en estos PGE es la de la oficina humanitaria que se duplica, pero que dado que partía de una ínfima cifra de 17 millones, la cantidad final de 34,9, es prácticamente irrelevante para atender unas necesidades humanitarios crecientes tanto en conflictos como Yemen o Siria como en desastres naturales.

Parches fiscales positivos

Para garantizar los objetivos de inversión en políticas sociales, el gobierno tiene que priorizar también una revisión en profundidad del diseño tributario. Mientras llega, la propuesta PGE2019 incluye varias reformas importantes y positivas en términos tributarios con las que el gobierno espera recaudar casi 6000 millones más. Si llegaran a aprobarse, supondría un paso importante a la hora de acortar la brecha recaudatoria, que aún se sitúa casi 7 puntos por debajo del promedio europeo pero también una mejora en progresividad, elevando el esfuerzo fiscal sobre las rentas más altas.

Hay que destacar la voluntad de esta propuesta presupuestaria en la lucha contra la evasión y elusión fiscal, pero sin duda el trasfondo de las reformas va en línea con una mayor contribución el Impuesto de Sociedades, el verdadero agujero negro de las finanzas públicas españolas. Elevar la tributación efectiva de las grandes empresas, suprimir deducciones ineficientes y sobrevaloradas como en dividendos o plusvalías son vitales para reequilibrar la carga fiscal que ahora recae excesivamente sobre las familias. Las medidas estrella son la aplicación de nuevos impuestos como el ITF a las transacciones financieras, o el impuesto sobre determinados servicios digitales en sectores ahora infra-gravados o incluso desfiscalizados en la práctica. Aprobar estas medidas en el plano nacional debería ir a la par con una posición del gobierno impulsando e incluso abanderando iniciativas similares en el marco europeo o internacional, que permitirían un diseño más amplio, ambicioso y justo.

Prioridades de inversión en políticas sociales y género

Sin duda, el aumento del gasto social es una buena noticia y un paso fundamental para la redistribución de los ingresos, la reducción de la desigualdad y de la pobreza. La subida de un 3% de las pensiones no contributivas, prácticamente duplicando la subida media de las contributivas, es un incremento a celebrar que, sin embargo, se queda algo escaso dado que las cuantías de estas prestaciones son especialmente bajas. El incremento en la modalidad más baja se queda en apenas unos 11 euros al mes para pensiones que cobran en su mayoría mujeres y que no van a llegar ni a los 400 euros mensuales, muy por debajo del umbral de la pobreza. El aumento de la protección social contra la pobreza infantil es igualmente positivo en un país en el que, prácticamente, 1 de cada 3 niños y niñas viven en la pobreza, pero que no solventa del todo el problema de que en España haya 617.000 hogares sin ningún tipo de ingreso. El Gobierno apunta en sus PG2019 que el incremento de la prestación por hijo a cargo es un primer paso para el desarrollo de un Ingreso Mínimo Vital, sin embargo, no detalla cuáles son los pasos subsiguientes ni cuándo ni cómo pretende mejorar el sistema español de protección social contra la pobreza, lo cual es una decepción puesto que era una de sus propuestas electorales estrella.

Oxfam Intermón ya ha celebrado públicamente el incremento del SMI a los 900 euros mensuales tanto por su impacto en el aumento del peso de los salarios sobre el conjunto de la economía, como por suponer una mejora sustancial de los salarios más bajos, aquellos más afectados por la crisis y donde las mujeres están sobrerrepresentadas. En este sentido es igualmente destacable que los PGE2019 aumenten el permiso paternal en 3 semanas, siendo la equiparación de los permisos maternales y paternales la medida más efectiva para mejorar la situación de la mujer en el mercado laboral. No obstante, y a pesar del incremento, al no haberse acabado de tramitar las propuestas de Ley registradas en el Congreso, la inexistencia de una Ley que calendarice la equiparación deja en el aire sucesivas ampliaciones del permiso paternal.

También en materia de género y trabajo de cuidados, Oxfam Intermon espera que las cotizaciones de las empleadas de hogar se equiparen lo antes posible al resto de personas asalariadas y por ello celebra la reducción del periodo de transición para la integración total del Sistema Especial de empleadas del hogar en el Régimen General de la Seguridad Social. Es alarmante que 1 de cada 3 hogares de empleadas domésticas viva por debajo del umbral de la pobreza. En este sentido, esperamos que el gran aumento del presupuesto de atención a la dependencia suponga una ventana de oportunidad para la generación de puestos de trabajo a los que podrían acceder muchas mujeres que hoy son empleadas de hogar pero que ya están de facto haciéndose cargo de necesidades no cubiertas por un sistema de dependencia infradotado.