Los discursos criminalizadores contra personas migrantes y refugiadas, y las organizaciones queles atienden, así comolas posiciones de rechazocontrala acogida deniños y niñas migrantes no acompañados se han incrementado en el Estado español durante los meses quehantranscurridodesdelaentradamasivadepersonasenCeutaelpasado 30dejulio.Algunas autoridades utilizan un lenguaje criminalizador, deshumanizante y degradante, incluso belicista, para hablar de la entrada irregular que tuvo lugar en la ciudad fronteriza hace casi tres meses, y pueden estar contribuyendo así a incitar al odio y a la violencia contra estas personas, e infundir miedo y rechazo entre la población.
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